ARISTÓTELES Y SUS ERRORES

enero 17, 2021

Todos sabemos la importancia que tuvo Aristóteles dentro de la Filosofía y como organizador de un sistema unificado que todavía nos sorprende

Sabemos también de su influencia en la lógica, la metafísica, la filosofía de la ciencia, la ética, la filosofía política, la estética, la retórica, la astronomía y la biología.

Es reconocido como el verdadero fundador de la Lógica ya que abordó por primera vez la investigación sistemática sobre los principios del razonamiento válido o correcto.

Se lo considera el padre de la Biología sobre todo por su afirmación de transformaciones dentro de las distintas especies y su manera de clasificarlas.

Pero . . . siempre hay un pero. Debemos decir que, en ciertas cosas, hizo afirmaciones a la ligera que no condecían con lo que el mismo sostenía.

Uno de los grandes dramas del desarrollo de la ciencia ha sido la excesiva influencia del pensamiento de Aristóteles en el mundo occidental. Aristóteles, refiriéndose a Platón, decía “amo mucho a mis amigos, pero amo más la verdad”. Ojalá hubiese practicado ese principio y seguramente el mundo occidental se hubiera ahorrado unos cuantos siglos de ignorancia. El famoso pensador griego, maestro de Alejandro Magno, fue un hombre que, en ciertos casos,  no se preocupó de practicar ni la observación, ni la experimentación sobre los hechos objetivos; o si se preocupó, no lo dejó reflejado en sus obras.



Hay ejemplos patéticos de la actitud de Aristóteles; por ejemplo, afirmó con rotundidad que los hombres tenían un número superior de muelas que las mujeres. Él que era tan meticuloso en sus estudios podía haber comprobado, sin mucho esfuerzo, que esto no era verdad.

El famoso filósofo, en su obra Historia de los animales, decía que las golondrinas se escondían en agujeros perdiendo las plumas; luego, en primavera salían de aquellos agujeros cubiertas de nuevas plumas. Como sabemos esto tampoco es cierto.

 Aristóteles decidió también, por su cuenta y riesgo, sin hacer la más mínima experimentación, que la tierra era el centro del universo. Este pensamiento concordó muy bien con lo que pensó la Iglesia Católica más de mil años después sobre este asunto siguiendo las ridículas afirmaciones de la Biblia. Por lo tanto la Iglesia hizo suyo el pensamiento del griego compatibilizándolo integralmente con el pensamiento cristiano a través de la obra de Santo Tomás de Aquino. Al hacer entrar el pensamiento del estagirita dentro de la doctrina cristiana estas quedaron como palabras sagradas imposibles de contradecir. Todas sus palabras eran de aceptación obligatoria. Se transformaron en dogmas. Algo que él no hubiera aceptado por supuesto.
De esa manera la experimentación griega, como, por ejemplo la de Eratóstenes (confirmó la esfericidad de la Tierra y calculó su diámetro con un mínimo error), quedó en el olvido y en la marginación. San Alberto Magno, tal vez el más culto de los pensadores cristianos de los primeros siglos, criticaba la falta de experimentación de Aristóteles y dedicó escritos suyos a comentar los errores aristotélicos.

Otro error muy conocido de Aristóteles fue considerar que cuando se lanza un objeto al aire, es el propio aire el que empuja el objeto para que continúe su movimiento. Galileo descubrió 2.000 años más tarde que el aire no sólo no producía el movimiento sino que lo frenaba.

Para no abundar demasiado debemos decir que los “errores” de Aristóteles se dieron cuando no supo innovar o trascender las “evidencias” de su tiempo. No puso en duda la generación espontánea, consideró inferior a la mujer y llegó a afirmar que se era esclavo por naturaleza. Todos sabemos que luego de batallas terribles los prisioneros eran convertidos en esclavos. Hubo grandes científicos, matemáticos y escritores que fueron convertidos en esclavos. Sin ir más lejos las fábulas de Esopo (284 aC a 192 aC) eran famosas en toda Grecia y tanto Heródoto (el padre de la Historia), Aristófanes, Sócrates, Platón y el mismo Aristóteles se refirieron muchas veces a él elogiándolo. Esopo fue un esclavo y el tercero de sus dueños le dio la libertad debido a su fama literaria. El prestigio de Esopo y de sus fábulas llega hasta nuestros días.  

Por lo tanto esta afirmación de que hay personas que nacieron para ser libres y otros para ser esclavos es otra de las inexactitudes de Aristóteles que tuvo mucho que ver con la discriminación social en su época y fue la justificación de la esclavitud miles de años después.

Este artículo no pretende desmerecer la obra de este filósofo que fue de gran magnitud y que marcó una época en el avance científico en su época y en siglos posteriores. Pero sus errores no deben olvidarse porque también fueron motivo del estancamiento de muchos otros sectores de la ciencia y de la libertad intelectual que él mismo defendió.

No se pueden transformar los principios científicos en dogmas porque les quitarían la posibilidad de seguir perfeccionándose lo que es la base de su credibilidad y de su fuerza. Además es lo que los diferencia de la religión que se basa en dogmas indemostrables que tanto mal le han hecho a la Humanidad a través de los tiempos.

Esperando que les haya gustado el artículo quedo a la espera de sus opiniones.

Gracias.

VOLVER A CASA EN TIEMPOS DIFÍCILES (II)

junio 3, 2021

Todos pasamos nuestra infancia en una casa familiar que quizás en estos momentos no existe.

Puede ser que nuestros antepasados la hayan vendido hace un tiempo. Puede ser que en algunos casos haya sido demolida.

Se dan casos en que la casa existe todavía como la conocimos pero se le han sacado muchos de los muebles originales y han sido reemplazados por otros.

Si se ha conservado el edificio y todavía están sus muebles es evidente que no estarán las mismas ropas y menos los mismos diarios y revistas de otras épocas.

Cuando queremos regresar a esos sitios solo podemos hacerlo en forma parcial.

Si queremos visitar esos lugares de la infancia solo podemos hacerlo recordando y tratando de recuperar personas, conversaciones, comidas, olores y fragancias que quedaron almacenados en nuestra memoria.

Esa es la única manera de regresar a casa, regresar a nuestra memoria.

Otra manera de perder nuestra casa, es decir nuestro interior, es cuando se ve afectada nuestra mente.

¿Cómo puede suceder esto?

Bueno, sabemos que el cerebro es el órgano más importante que existe en el Universo. Ningún otro ser vivo lo posee. Sólo el Hombre. Un órgano que se piensa a sí mismo. Un órgano que puede descubrir los secretos a los cuales pertenece. Algo increíble verdaderamente.

Pero, como todo lo que existe, este cerebro puede enfermar.

Estas enfermedades pueden ser bastante graves y solo pueden ser tratadas por profesionales que se dedican especificadamente a esos menesteres. Son los psiquiatras y psicólogos.

Cuando estas enfermedades son transitorias son tratadas  por los psicólogos.

Todos podemos vernos afectados por estas enfermedades. Las genéticas necesitan fármacos y casi siempre largos tratamientos y casi nunca tienen una causa que las desate. Vienen con nosotros como ciertas que tienen unas personas para hacer deportes, o escribir o pintar maravillosos cuadros. Los psiquiatras son los que se encargan de curar estas enfermedades y son los únicos que pueden recetar fármacos.

Cuando pasamos por esas situaciones es como que nos echaron de nuestra casa. De nuestros sentimientos, de nuestra memoria, de nuestra infancia.

Los malestares que nos afectan transitoriamente pueden no ser tan graves pero no por eso dejan de ser molestos y angustiantes.

En estas épocas de pandemia la obligación que tenemos de protegernos quedándonos en nuestras casas, con la consiguiente pérdida de las relaciones sociales normales y muy necesarias, hacen aparecer muchas situaciones anómalas  que no esperábamos y que no sabemos cómo  enfrentar.

Bastaría que nos dijeran que se terminó la pandemia y pudiéramos visitar a los amigos, ir a comprar el pan, quedarnos a charlar por la calle con cualquier persona, ir al cine sin peligro, concurrir a una cancha o practicar un deporte sin miedo,  para solucionar este problema.

Eso es lo que me pasó a mí y que cuento en mi anterior artículo.

Hago esta aclaración porque recibí cientos de llamados de gente preocupada por ver cómo me encontraba.

Les digo que me costó sobrellevar ese mal momento pero lo logré porque no era algo genético o preexistente.

Es algo que apareció por culpa de la pandemia y que solo la fuerza de voluntad pudo vencer.

Cuando algo afecta a nuestra mente parece que alguien nos echó de nuestro hogar. No reconocemos las cosas que nos daban placer. No tenemos ganas de leer, de pintar o de cantar como es mi caso. Tampoco de hacer poesías al contemplar el amanecer o escribir un cuento aleccionador.

Nos encontramos huérfanos y a la intemperie.

La búsqueda del equilibrio es una constante en el ser humano.

Cuando lo perdemos solo nos queda tratar de recuperarlo.

Sin ayuda si es algo leve, pero con ayuda de un profesional si es más grave. Eso tenemos que resolverlo nosotros si ya somos grandes o nuestros padres si somos pequeños.

La fuerza de voluntad nos hace regresar, volver a nuestro hogar. Ese hogar que habitamos interiormente.

Volver a ser nosotros. Interior y exteriormente.

Volver a nuestra casa es  volver a ser nosotros.

Agradezco a todos mis amigos por su preocupación.

VOLVER A CASA EN TIEMPOS DIFÍCILES

mayo 30, 2021

A los lectores de este blog les habrá parecido extraño que hace más de un mes que no publico nada. Sobre todo porque estaba publicando con un buen ritmo durante todo el año.

Quizás esta gran producción se debía a la irrupción de la pandemia y del aislamiento. Eso, que me pareció positivo, en cierto sentido, se me volvió en contra.

Un día al despertarme me di cuenta que no tenía ganas de levantarme y menos de escribir nada.

Traté de aclarar por qué me pasaba esto pero todo era inexplicable.

Poco a poco la verdad se fue abriendo paso:

 ¡¡ La pandemia me estaba venciendo!!

Me imagino que a gran cantidad de ustedes le pasó lo mismo o algo parecido.

Casi dos días después de haber sufrido esta situación empecé a preguntarme: ¿me voy a dejar vencer por esta situación?

Me costó decir: ¡¡ No!!

Así poco a poco y a tientas, me fui rearmando.

Comencé a tratar de volver a comer, arreglé ciertas cosas de mi casa que estaban abandonadas, volví a hacerme la comida y a lavar la ropa, y a tratar de ver el cielo en el fondo de mi casa.

Si se me ocurría algo lo anotaba y lo dejaba esperando hasta que me volvieran las ganas.

Cuando me venía el impulso de dibujar lo empezaba y de a ratos lo iba completando a veces con pequeños trazos.

Lo mismo hacía con mis poesías y mis frases.

Todo duró un tiempo que me pareció interminable

Hasta que un día me desperté con ganas de levantarme y tratar de terminar todo.

Me costó mucho volver a casa y al final lo fui logrando.

No sirve forzar el cuerpo y la mente en los momentos de desánimo.

Como decían los gauchos: “hay que desensillar hasta que aclare”.

Cuando la noche es muy oscura la vida se hace más dura. Esperemos a que la luz nos despeje las dudas

La lucha contra la pandemia es una lucha cotidiana que debe darse de la noche a la mañana. Sin prisa pero sin pausa.

CARPE DIEM

abril 30, 2021

Durante los comienzos de la década del 90 se hizo muy popular en la Argentina y en el mundo  la expresión “CARPE DIEM”.

Esto se debió al éxito internacional de la película “La Sociedad de los Poetas Muertos” (“Dead Poets Society” en su versión original).

Fue dirigida por Peter Weir y su protagonista principal fue, sin ninguna duda, Robin Williams un actor de reconocida trayectoria y cuya presencia, de por sí sola,  garantizaba  una audiencia masiva.

En ella Robin Williams encarna a un profesor de Literatura Inglesa que tiene una forma original de enseñar y comunicarse con sus alumnos. Pronto se gana el cariño de todos ellos aunque es mirado con cierta desconfianza por las autoridades de la Welton Academy del estado de Vermont.

Sería largo explayarnos sobre las bondades de la película y de los acontecimientos que en ella se desarrollan.

Pero ese no es el objetivo de este artículo. El objetivo es el estudio de la expresión “CARPE DIEM” que el profesor les menciona en cierto momento a sus alumnos  y que poco a poco se convierte, casi, en el tema central alrededor del cual gira la película.

¿Qué significa “CARPE DIEM”?

Es una frase atribuida al poeta latino Horacio (65 – 8 a. de C.) quien en el primer libro de las Odas, aconseja a su amiga Leucone: “Carpe diem, quam minimim credula postero”, que podemos traducir como: “Aprovecha el día de hoy; confía lo menos posible en el mañana”.

Es decir que “CARPE DIEM” podría equivaler a oraciones en español (o más propiamente en castellano)  como «no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy» o «vive cada momento de tu vida como si fuese el último».

Esta expresión se convirtió en un, tema recurrente dentro de la Historia de la Literatura Universal y dentro de la Filosofía, como exhortación a no dejar pasar el tiempo que se nos ha brindado y a disfrutar los placeres de la vida dejando a un lado el futuro, que es incierto.

Se la relaciona también con la vanidad que resalta la vacuidad de la vida y la relevancia de la muerte como fin de los placeres mundanos.

Su nombre y su concepción se relacionan con un pasaje de la Biblia, El Eclesiastés (Ec 1, 2) que dice: Vanitas vanitatum et omnia vanitas («vanidad de vanidades, todo es vanidad»). ​ El mensaje que pretende transmitir es la futilidad de los placeres mundanos frente a la certeza del fin de la vida, animando a la adopción de un punto de vista estoico para nuestra existencia.

En muchos lugares se la encuentra como: “Carpe diem quam minimum credula postero memento mori” (aprovecha el día, no confíes en el mañana, recuerda que morirás). El poeta nos quiere hacer ver lo correcto que es aprovechar el día y no aprovecharse de él para pasatiempos fútiles e intrascendentes.

¿No les parece bueno recordar esto en épocas de pandemia donde todo parece disolverse y no se encuentra el camino adecuado?

“El tiempo vuela, vive el momento y recuerda que morirás”.

¿Por qué publico este artículo?

Bueno, ustedes podrán observar, en estos tiempos tan aciagos, que hay gente que se dedica a molestar a los demás, con insultos que van y vienen y que las terribles agresiones están a la orden del día.

¿No recuerda esta gente que en cualquier momento puede morir y está perdiendo miserablemente su tiempo?

Vive intensamente y no dilapides tu vida, recuerda que tu tiempo no es infinito.

Creo que es deber de todos recordar estas expresiones  como Horacio se las recordó a sus contemporáneos hace más de 2.000 años.

Creo que es un tema eterno y no debemos descuidarlo.

Los imperios cayeron, los grandes generales fueron vencidos, las ciudades más grandes fueron destruídas, algo más pequeño que la millonésima parte de una gota de agua, puede arrinconarnos y darnos un jaque mate final.

Por eso quisiera preguntarles:

¿Les parece que es bueno, recordar estas expresiones?

¿Está usted malgastando inútilmente su tiempo sin vivir una vida plena?

Sean cuales sean sus respuestas me gustaría que me las hagan saber.

Gracias y nos seguimos viendo.

NUESTRA RESPONSABILIDAD (II)

abril 16, 2021

Aproximadamente en el año 2012 publiqué un artículo que se llamó “Nuestra Responsabilidad”.

Ese artículo terminaba con las siguientes palabras a modo de conclusión:

Usar el pasado para no avanzar es solo una excusa para no hacer nada. Para no hacer nada de nuestra vida, lo cual es lamentable.

¿Si los demás se portaron mal contigo, que estás haciendo para remediarlo?

Es fácil decir no hago nada porque me trataron mal. La culpa es solo de los otros. Creo que es mejor compartir y avanzar en lugar de encontrar pretextos. ¿Tú no eres responsable de nada? ¿Tu vida siempre estuvo resuelta por los demás? ¿Cuál es tu responsabilidad?  ¿Dejas tu vida actual y futura  en manos de lo que te hicieron, alguna vez, los demás? El odio y el rencor no son buenos compañeros y solo tú eres responsable de haberlos elegido. Son dos emociones destructivas y detestables.

Después de cierta edad, solo tú eres responsable de lo que hagas. Perdona y perdónate. Todas las mañanas se puede volver a renacer de las cenizas y encarar un futuro promisorio. O, por lo menos, puedes intentarlo. Todos podemos intentarlo. Ese renacer, ese volver a intentar,  es la labor más importante del ser humano.

PERDONA, PERDÓNATE Y AVANZA”                  

Recordé ese artículo por una conversación telefónica que tuve con un conocido.

Lo llamé por el celular y me dijo que lo esperara unos segundos porque estaba hablando con un amigo.

Escuché que se despidió muy calurosamente diciendo: “Hasta luego llamame cuando quieras. Sabés que siempre me gusta charlar con vos”.

Cortó y me atendió a mí.

  • Estaba hablando con el h_ _ _ de p_ _ _  de Roberto, me dijo, aunque yo apenas conocía a esa persona.
  • Qué extraño, le respondí, te estabas despidiendo muy afectuosamente.
  • Qué querés que haga, a él no se lo voy a decir, pero me hizo una gran macana que nunca voy a olvidar.
  • ¿Qué te hizo?
  • En una época yo me estaba preparando para entrar en Medicina. Me costó bastante pero ya solo me faltaban dos materias para aprobar el CBC. Las dos más difíciles.
  • Me lo encuentro a este por la calle un día  viernes y me dice venite a un asadito en mi casa que mis viejos se fueron a Mar del Plata unos días. Van a venir todos los muchachos y algunas chicas del barrio. Yo no quería ir porque el lunes daba las dos materias. Pero  me insistió tanto que fui.
  • Le hubieras dicho que no, le dije.
  • Pero era un asadito nomás.
  • Tenés razón,  le contesté, igual te habrás venido temprano.
  • Eso me imaginé yo, respondió, pero al asado empezó después de la una de la mañana y terminó a las cuatro o cinco. Muchos se fueron pero yo decidí quedarme a dormir.
  • Nos despertamos a las tres o cuatro de la tarde y cuando me iba a ir me dicen, quedate a comer que sobró un montón. Me quedé y como nos tomamos hasta el agua de los floreros, estábamos mareados y cansados. Se hizo de noche, muchos ya se estaban yendo y quedábamos muy pocos cuando me llevó a un costado y me dijo: Che, estos turros se van a ir y me van a dejar solo con todo este desastre. Quedate y ayudame a arreglar un poco. No le pude decir que no.
  • Trabajamos toda la noche y estábamos terminando cuando a eso de las seis de la mañana llegaron los padres. Insistieron en que desayunáramos todos juntos y me agradecieron que le haya cuidado al “nene” cuando ellos no estaban.
  • Decidí ir derecho a la Facultad aunque casi no podía caminar. La lapicera se me caía de la mano y los ojos se me cerraban. En media hora entregué una hoja que estaba en blanco. Y me fui a dar el otro examen. Por supuesto pasó lo mismo. Entregué la hoja en blanco y me fui. Parecía que mi mente se había borrado.
  • Nunca más volví a la Facultad. Y todo por esa basura de persona. Si no fuera por él yo podría haber sido un gran médico. Yo lo escuchaba atentamente cuando en un momento lo interrumpí y le dije:
  • Algo de responsabilidad tenés vos también.
  • ¿Yo porqué? Me retrucó.
  • Era un asadito nomás.
  • Pero porqué no te volviste enseguida?
  • Empezó muy tarde. Era noche cerrada y la charla estaba agradable. Nada más que por eso.
  • ¿Y al otro día?
  • Nos despertamos tarde y preferí quedarme a comer. En mi casa no habría comida.
  • Si, tenés razón. Y después?
  • Me pidió que lo ayudara a arreglar. No lo podía dejar solo. Iban a ser unas pocas horas.
  • Pocas horas que se transformaron en un día.
  • Tenés razón. Era mucho trabajo.
  • Que se lo podía haber pedido a otro.
  • Si pero me lo pidió a mí. Éramos amigos ¿no?
  • No entiendo porqué no intentaste volver a dar esas materias.
  • Para dar otra vez tenía que dejar pasar un año. Me desilusioné. Ya casi eran tres años que estaba tratando de ingresar. Si no hubiera sido por este tipo. . .
  • Creo que te olvidás de otro culpable.
  • ¿Quién?
  • Vos.
  • ¿Porqué, yo? Me contestó indignado.
  • Porque aceptaste todo lo que te propusieron. Todas decisiones que te perjudicaron. Seguramente esta persona no se acuerda de esto y si se lo decís te va a mirar sorprendido. Seguramente, me dijo algo caído.

Luego se quedó callado. Aprovechando ese silencio le dije: bueno, se hizo tarde otro día te llamo y seguimos hablando.

Con un tono de voz apenas audible me respondió: no, no me llames porque este mes voy a estar muy ocupado. Chau. Y cortó.

Se había enojado. ¿Por qué se había enojado? Porque lo puse frente a su responsabilidad ante los hechos. Lo puse frente a un espejo.

 Creo que de las decisiones que tomamos en nuestra vida somos los únicos responsables y debemos afrontarlo.

Solo nosotros y sin excusas que deleguen la responsabilidad de nuestra vida en otros.

ARTÍCULO 150

abril 14, 2021

Estaba preparándome para publicar un nuevo artículo en el blog cuando caí en la cuenta de que iba a ser el número 150.

Creo que es un acontecimiento que no deja de tener su importancia por lo que decidí dejar los otros temas que tenía planeados y dedicarme a recordar esta fecha.

Fue justo un 20 de agosto del año 2008. Yo estaba pasando un mal momento en mi vida y no me podía reponer por más que lo intentara. Ya llevaba más de un año en ese estado. Mi hijo me vió muy decaído y me dijo: ¿por qué no hacés un blog? Siempre quisiste tener uno.

Era verdad. Yo quería tener uno.  En ese momento los blog eran la octava maravilla. Muchas personas los tenían y publicaban las cosas que les gustaban.

Sin perder el tiempo buscó en Word Press, me pregunto como quería llamarlo, le dije “El blog de Alfredo” (fue lo primero que se me ocurrió) y pronto estaba publicado el primer artículo donde de manera muy escueta, decía de que temas iba a tratar este nuevo espacio.

Él no pensó que iba a seguir mucho tiempo y yo tampoco.

Con este artículo al que denominé sencillamente “Bienvenidos al Blog de Alfredo” puse la piedra basal o si se prefiere,  di el puntapié inicial.

Quedó un poco abandonado y comenzaba ya a olvidarlo cuando un día me puse a escribir algo que se me había ocurrido por lo que lo escribí en un papel suelto. Esto era muy común en mí. Se me ocurría algo, lo escribía y luego lo abandonaba y nunca sabía donde había quedado. Tenía mi casa llena de papeles desordenados.

Este papel iba a sufrir ese mismo destino. De repente se me prendió la lamparita y me dije: ¿y si lo pongo en el blog? Para algo lo había hecho. Además guardarlo en ese lugar impediría que lo perdiera y lo tendría siempre a mano.

Me pareció una gran idea y entonces apareció el segundo artículo llamado: “Refrán” el 5 de septiembre del 2008.

A partir de ese momento nunca más dejé de publicar durante los 12 años, 7 meses y 24 días transcurridos desde esa lejana fecha.

Tengo que reconocer el apoyo que desde el primer día me dieron muchos de mis amigos.

Algunos eran conocidos míos que estaban deseosos de publicar sus opiniones. Otros eran amigos de mis conocidos y parientes. Leían artículos que le interesaban y ponían su opinión coincidieran o no.

Me llegaron comentarios de lugares muy lejanos como Alaska, México, Francia, Alemania, Italia, España, Luxemburgo, de casi todos los países sudamericanos y de casi todas las provincias argentinas.

Cuando WordPress hacía un informe anual al final del año siempre me decía que con la cantidad de gente que visitaba mi sitio se podrían llenar varios estadios. Algo así como 30.000 personas por año. Si bien creo que esta apreciación es muy optimista podríamos promediar unas 20.000 visitas al año. Eso nos daría que unas 400.000 personas visitaron el blog durante estos 12 años, lo que no es poco y me llena de satisfacción. Lógicamente no todas dejaron su opinión. Jaajaja!!! Podría mencionar entre las personas que más participaron con sus comentarios a Daniel que casi siempre es el primero en opinar cada vez que publico algo. Entre otras cosa dijo:

Daniel Bufi Says:
marzo 29, 2021 a las 9:22 pm 

Hola Alfredo, recién me encontré con este nuevo artículo que usted publicó y me resultó muy interesante.

Daniel Bufi Says:
marzo 29, 2021 a las 9:32 pm 

Sus notas son muy interesantes.

Le deseo lo mejor y nos mantenemos en contacto.

Daniel Bufi Says:
marzo 5, 2021 a las 9:33 pm 

Hola Alfredo, muy interesante esta nota que usted publicó y como parece soy siempre el primero en comentar en sus artículos.

Como siempre le digo, sus notas son muy interesantes y nos estamos hablando a la brevedad.

Daniel Bufi Says:
febrero 1, 2021 a las 2:12 pm 

Hola Alfredo, recién leí esta última nota publicada por usted acerca de Benjamín Franklin y me pareció muy interesante

Daniel Bufi Says:
enero 28, 2021 a las 1:20 pm 

Hola Alfredo, muy interesante la nota publicada y coincido totalmente

Daniel Bufi Says:
octubre 14, 2020 a las 12:05 am 

Hola Alfredo, recién leí la nota publicada sobre el cosmos y Carl Sagan, quiero contarle que en mi época escolar, he visto videos sobre la astronomía y todos sus conceptos, más precisamente cuando yo iba a la primaria y también en el colegio secundario.
Es muy atrapante todo el relato del universo y sus efectos.

Otra persona muy importante fue Fernando quien participó desde el primer día. No hay otra persona que haya estado desde el primer día hasta el día de hoy. Fue de él el primer comentario que recibí el mismo 20 de agosto del 2008.

fer Says:
octubre 5, 2008 a las 10:28 pm 

Adelante alfred!!

Pueden observar que le contesto más de un año después. Sin embargo seguimos en contacto a través de los artículos y los años. Entre los cientos de mensajes con los que nos comunicamos están los que siguen:

fer Says:
mayo 10, 2012 a las 2:49 pm 

Te quiero…a pesar de todo. Lástima que no podamos estar juntos como debería ser. Te voy a tener siempre en mi Corazón y mi mente. :…) 

fer Says:
enero 11, 2021 a las 9:55 pm

A pesar de las diferencias te digo que te voy a tener en mi corazón siempre

fer Says:
enero 13, 2021 a las 2:17 am

Sos una gran persona .  Esperemos que la palabra ESPERANZA nunca deje de tener sentido para nosotros. Solo así será posible un mundo mejor.

fer Says:
marzo 7, 2021 a las 1:40 am 

Estas son las notas que me hacen leerte todo el tiempo. Y que me hacen recordar cuando te decía que eras el mejor de todos. Tenés momentos de gran lucidez.

fer Says:
marzo 6, 2021 a las 7:48 pm

Vos son un buen racionalista.

fer Says:
enero 31, 2021 a las 8:57 am

.La sabiduría está más en la caída que en la gloria. Abrazo Alfredo! Aprecio mucho tu corazón y tu nobleza !

fer Says:
marzo 6, 2021 a las 7:48 pm

Vos son un buen racionalista.

Lorena también participó con comentarios elogiosos de los que seleccioné los que siguen:

Lore Says:
julio 24, 2015 a las 4:29 pm 

Felicitaciones por tu creación!! Gracias por transmitirnos tanto compartiendo tus conocimientos y bellas reflexiones!!!

Lore Says:
julio 28, 2015 a las 3:12 pm 

Me encantó tu artículo!! Ojalá lo que proponés y deseás pueda cumplirse en algún momento

Lorena Rakos Says:
marzo 28, 2015 a las 10:36 am 

HERMOSO TU ARTÍCULO!!!!!!!!!!!!!!

Algunos que participan cada tanto son:

Cristina Says:
octubre 26, 2015 a las 4:18 pm 

Me dijeron que este blog es muy bueno. Voy a comentarlo en orden pero si algo no me gusta lo voy a dejar escrito.

adolfo Says:
diciembre 28, 2015 a las 7:46 pm 

Bienvenido al mundo blog. Algo muy interesante y necesario. Me alegra haberlo conocido.

DamasArt Says:
septiembre 3, 2015 a las 10:22 am 

Comparto tu artículo en facebook, Alf…¡Me ha encantado!.
Besos y abrazos miles.
Bego.

Monica Says:
marzo 7, 2013 a las 4:03 am 

Hermosas palabras amigo!

Otro de mis más consecuentes seguidores es el que se denomina a sí mismo Marmol.

De todos los comentarios extraje los que siguen:

Marmol Says:

marzo 14, 2021 a las 8:18 pm 

Hola Alfredo. Recién leo esta publicación. Algo para releer varias veces.
La introducción nos pone en tema y luego todo el resto que está al mismo nivel.
Creo que es uno de tus mejores trabajos.
Como siempre nos deja pensando.

Marmol Says:
marzo 3, 2021 a las 1:25 pm 

Muy interesante tu publicación Alfredo

Marmol Says:
marzo 3, 2021 a las 1:28 pm 

Leer este blog es como abrir una caja de pandora o revisar la galera de un mago.
Pueden aparecer relaciones maravillosas y a la vez situaciones de tristeza.
El ying y el yang de la historia.
La cima y la caída.
La Felicidad y la Soledad.

Marmol Says:
enero 27, 2021 a las 10:14 pm 

Muy buena nota Alfredo. Lo que se hizo para el bien mal usado se convierte en un instrumento maligno. El equilibrio es todo.

Marmol Says:
marzo 31, 2021 a las 3:33 am 

Una gran publicación Alfredo.

Marmol Says:
marzo 14, 2021 a las 6:02 pm 

Un espectacular artículo Alfredo

Marmol Says:
octubre 14, 2020 a las 10:49 pm 

Buenísimo este artículo. Recuerdo que yo tenía unos 16 años cuando se daba en la Televisión abierta pero no recuerdo en que canal.

Otra buena amiga es Mirta que vive en la provincia de Mendoza:

mirta franceschini Says:
marzo 25, 2021 a las 2:07 pm 

Inmensa y grata devolución amigo

mirta franceschini Says:
marzo 25, 2021 a las 2:12 pm 

gracias por tu devolución, porque siempre tienes tiempo para todos los comentarios, sean estos del color que sean !!!!! Te mando muchos abrazos !!!!!!!!!!!

Rosita también es otra amiga muy participativa en el blog.

rosita Says:
febrero 13, 2021 a las 3:10 am 

Me olvidé de comentar la gran selección de imágenes que rodean el texto.
Creo que es uno de tus trabajos mejor logrados.

rosita Says:
abril 8, 2021 a las 2:17 am 

Una gran publicación. Pone las cosas en su lugar.

Este es el único blog que se puede leer y nunca salir desilusionado. Todas las presentaciones son interesantes y están muy bien acompañadas por grandes ilustraciones.

En este lugar no se pierde el tiempo. Se puede decir que se lo gana al conocer cosas nuevas y recibir informaciones que ni se les da ya a los alumnos en las escuelas.
Creo que todos debemos estar muy contentos al poder completar nuestra formación social y cultural.

Este último mensaje resume un poco la misión que me propuse en este sitio. Es decir complementar la formación social y cultural de toda la sociedad. Un lugar donde se pueda opinar libremente pero sin agredir ni insultar como es tan común en las redes sociales en la actualidad.

Espero que les haya gustado este artículo y que sigan participando.

Muchas gracias y nos seguimos comunicando.

MÉTODO CIENTÍFICO

marzo 29, 2021

Hace mucho que quería publicar un artículo que hablara del Método Científico algo que, desde que apareció, modificó totalmente la historia de la Humanidad.

Pero siempre me parecía que el artículo quedaba incompleto. Como que le faltaba algo. Así que lo fui dejando para otra oportunidad.

Este convencimiento me duró hasta que casi de casualidad leí la Carta Abierta de un médico español (más específicamente malagueño) que, ante la situación imperante en España y en toda Europa, hizo resaltar su descontento hacia lo que parece una vuelta hacia la más oscura etapa de la Edad Media.

Con ciertas adaptaciones para que la entienda el público argentino, les dejo su carta manifiesto que denominó:

“CARTA ABIERTA A LOS IMBÉCILES”.

“Mi nombre es Juan Manuel Jiménez Muñoz. Soy médico de familia en Málaga. Tengo 60 años, y ejerzo mi profesión desde hace 35. Mi número de colegiado es el 4.787. Y este dato lo aporto por si alguien, a raíz de esta lectura, me quiere denunciar o poner una querella. Será un honor.

El método científico, desde Galileo Galilei, nos ha sacado de las sombras. La electricidad, la radio, la televisión, los GPS, los teléfonos, los viajes espaciales, los antibióticos, las vacunas, los telescopios, la anestesia general, el saneamiento de las ciudades, la depuración del agua, las radiografías, las resonancias, los rascacielos, los aviones, los trenes, el cine, las fotografías, los ordenadores, y nuestra vida al completo, dependen de una ocurrencia de Galileo. Una ocurrencia en tres pasos para averiguar entre todos cómo funciona el mundo:

  1.  Establecer una hipótesis plausible sobre un problema concreto. Por ejemplo: “yo creo que el agua estancada contiene unos animalitos minúsculos que causan enfermedades”. O: “yo creo que cuando un imán gira alrededor de una bobina se genera una corriente eléctrica”. O: “yo creo que la Tierra gira alrededor del Sol, y no al revés”.

2-  Realizar experimentos para comprobar la veracidad o la falsedad de esa hipótesis.

3-  Publicar los experimentos para que cualquier otro los pueda reproducir, afirmar o refutar.

Y ya está. Simple y sencillo. Y gracias a eso, Y NADA MÁS QUE A ESO, la sociedad de 2020 es completamente diferente a la de 1700. Diré más. Si como por arte de magia pudiésemos trasladar un habitante del año 1 hasta el año 1700, apenas notaría diferencias en lo esencial de la vida: se adaptaría sin problemas. Pero si trasladásemos a un habitante del año 1700 al 2020, se moriría del susto. Literalmente.

Podemos decir que gracias al método científico tenemos herramientas para erradicar una pandemia, o para hacerla soportable: la del coronavirus, por ejemplo. Gracias a la ciencia no hay viruela. Gracias a la ciencia no hay leprosos en Europa (o son casos muy contados). Gracias a la ciencia, los pacientes VIH positivos ya no se mueren de SIDA, sino que llevan su enfermedad como los pacientes crónicos. Gracias a la ciencia, muchos cánceres se curan.

Y que después de 300 años de éxitos tenga uno que soportar lo insoportable, resulta estremecedor. Es decir la caída del modelo y la sustitución por la farsa, por la charlatanería, por la incultura, por el pensamiento mágico, por la vulgaridad, por el despropósito y por la democracia aplicada a la ciencia, donde el analfabeto opina sobre el coronavirus en igualdad de altavoces que el más docto catedrático de virología, y donde los tratamientos y las medidas de contención de una epidemia son a la carta.

Hay grupos organizados que parecen añorar la Alta Edad Media, aquella que tan magníficamente plasmó Umberto Eco en “El Nombre de la Rosa”, con su mugre y sus hambrunas, con sus gentes muriéndose de peste o de viruela, con los libros encerrados en monasterios sin acceso para nadie, sin luz eléctrica, sin agua potable, sin nada.

Aunando esfuerzos, una mezcla infernal de terraplanistas, antivacunas, conspiranoicos, sectas satánicas, neonazis, adoradores de ovnis, hedonistas ácratas, cazadores de masones, fetichistas de los porros, delirantes con el 5G, ecologistas que no han visto jamás una gallina e imbéciles con pedigrí, pululan en todas las redes sociales instaurando una nueva religión que, mucho me temo, está calando más de lo que imaginaba en una población carente de cultura y liderazgo. Eso no es nuevo. Tarados los hubo siempre. Pero médicos y biólogos liderando imbéciles acientíficos y abjurando de la ciencia para adquirir una fama pasajera, eso nunca lo viví. Y nunca pensé que mis ojos lo verían. Y nunca creí que los Colegios de Médicos, o de Biólogos, giraran la cabeza hacia otra parte y no alzaran su voz contra el medievalismo.

Que un grupo de 200 médicos se autodenomine “Médicos Por la Verdad”, ya es una ofensa gravísima para el resto de los médicos que ejercemos en España, que somos 160.000. Porque quiere decir, ni más ni menos, que los 159.800 médicos restantes que no estamos en la secta somos “Médicos Por la Mentira”. Y a mí no me llama mentiroso ningún hijo de mala madre. Por mucho título que tenga.

Que se estén dando conferencias, y publicando libros (uno de ellos con seis ediciones en un mes), para afirmar que no hay pandemia, o que los individuos sin síntomas no contagian, o que esto es igual que una gripe, o que es preferible la experiencia personal a las publicaciones científicas revisadas por pares, o que el dióxido de cloro funciona contra el coronavirus, o que el dióxido de cloro no es tóxico, o que las vacunas que existen ahora provocan autismo, o que las vacunas llevan microchips para controlarnos, o que los aviones esparcen desde el cielo cristales para contagiarnos, o que no llevar mascarillas es un acto saludable de rebeldía, resultaría risible si no fuese trágico. Si quienes defienden estas barbaridades fuesen mariscadores gallegos, aceituneros andaluces o pescadores cántabros que viven dedicados 20 horas por día a su trabajo y no pueden acercarse a libros, diarios o revistas estarían justificados. Pero quienes profieren o diseminan estos dislates son licenciados o doctorados de una Universidad.

Hace poco, sesenta imbéciles acudieron a Las Canarias para reunirse en una playa a contagiarse a propósito. Habían quedado por Internet. Y yo, desde mi muro, acuso a quienes deberían ser líderes sociales, y no lo son, de favorecer esos comportamientos criminales con sus discursos absurdos.

No es época de división, ni de actuar cada uno a su antojo. Por desgracia, nadie lidera la crisis. Es evidente. Digo ningún político. El Gobierno Central ha dimitido de sus responsabilidades. Incluso tiene que sobornar a los autonómicos para que acudan a las reuniones. 17 Reinos de Taifas, 17 desastres organizativos. A cuál peor. Ni una puñetera norma en común. Ni un solo registro compatible. Y además de eso, por si fuese poco, una sarta de embusteros con el título de licenciado envenenan a la sociedad en lugar de aconsejarla, de guiarla, de cuidarla, prestándose a decir lo que muchos quieren escuchar, lo que ahora vende: que el coronavirus es un invento de las superpotencias para disminuir la población mundial, para enriquecer a las farmacias y para cargarse a los ancianos, pero que, sin embargo (y mira tú que curiosa paradoja), la tal pandemia no existe.

Compañeros médicos, biólogos, abogados, farmacéuticos y licenciados de toda clase y condición que habéis optado por llevarnos otra vez a la Edad Media: sois la vergüenza de la profesión, y no sois dignos de que os llamemos compañeros, y mucho menos científicos. Sois pocos, pero metéis mucho ruido y confundís. Sois pocos, sí. Pero mala gente. Y decís cosas por las que, de haberlas dicho en la Facultad de Medicina o de Biología cuando eráis estudiantes, jamás habríais obtenido ese título del que ahora os valéis para vuestro propio beneficio. Un título del que, si de mí dependiera, seríais desposeídos de inmediato. Lástima que no se pueda.

Podría elegir muchas estupideces de las que defendéis, muchas barbaridades solemnes, pero me centraré en una sola, que en vuestra boca merecería la cárcel: “las personas sin síntomas no contagian”. ¿Dónde estabais el día que explicaron la tuberculosis, o el SIDA, o la varicela? ¿No contagian los VIH positivos a pesar de ser asintomáticos? ¿No hay tuberculosos bacilíferos sin síntomas de enfermedad? ¿No se contagia la varicela desde pacientes en fase prodrómica? En fin. Mejor callar, que me van a estallar las meninges.

Sois líderes que habéis elegido no serlo para convertiros en bufones. Y eso, en época de zozobra, no tiene perdón. Ojalá se os seque la yerbabuena.

Ah. Y otra cosa. Mis señas las di al principio. A ver si tenéis cojones para meteros conmigo. Cojones, digo; ya que neuronas… es evidente que no las tenéis.

Firmado:

Juan Manuel Jiménez Muñoz.

Médico del Servicio Andaluz de Salud.

Colegiado en Málaga 4787”

Aquí termina la carta de este médico cansado de aguantar a científicos difusores de pseudociencias y mentiras a granel.

Personas que se suponen preparadas y que confunden a un médico con un chamán. Que opinan que la verdad no existe y que la Ciencia está basada en creencias subjetivas.

Creo que su enojo está justificado y hace bien en expresarse.

A todos los que leyeron este artículo les hago la pregunta de rigor. Aunque en realidad van a ser tres preguntas

La primera es: ¿Creen que este médico español tiene razón al quejarse?

La segunda es: ¿ustedes están de acuerdo en que si se tienen que operar de una apendicitis da lo mismo que lo opere un hechicero africano o un médico recibido en una Universidad,  como sostenía Levi-Strauss?

Y la tercera es: ¿Ustedes opinan que el coronavirus no existe y que no hay que usar mascarillas ni vacunarse porque, como expresa la Rectora de Ciencias Sociales de la UBA, es una construcción social?

Bueno, cuando tengan sus respuestas espero que me las envíen.

Quedo a la espera.

Muchas gracias.

EN PRIMERA PLANA (SPOTLIGHT)

marzo 13, 2021

Boston es la capital  y la ciudad más poblada de Massachusetts y una de las ciudades más antiguas de los EE. UU. Al tratarse de la ciudad más poblada de Nueva Inglaterra, Boston es considerada el centro económico y cultural de la región y es referida en ocasiones como la «Capital de Nueva Inglaterra» de manera no oficial. En 2008 la ciudad contaba con una población de 645.169 habitantes, lo que la convierte en la vigésima primera ciudad con más cantidad de habitantes.

Boston es, también, el centro neurálgico de un área metropolitana muy poblada y extensa denominada Gran Boston, con una población de 4,5 millones de habitantes, la décima mayor área metropolitana de la nación. El Gran Boston, como región a la que se desplazan multitud de trabajadores, incluye siete condados, con lo que suma un total de 7,5 millones de habitantes, por lo que esta área estadística combinada es la quinta de los Estados Unidos por población.

Boston también posee una de las comunidades de católicos más importantes de los EE. UU. Se puede decir que casi todas las escuelas y Universidades dependen de la Iglesia Católica. Esta influencia se deja sentir en todas las esferas de la sociedad de esta gran ciudad.

En el 2015 un film trató de la situación de esta urbe desde un aspecto que no había sido tratado nunca y que el país y el mundo desconocía.

Este film se llamó “Spotlight” y en América Latina se conoció como “Primera Plana”.

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La película narra la historia de cómo el equipo de reporteros de investigación del Boston Globe destapó los casos de pederastia que se llevaron a cabo durante décadas por curas católicos de Massachusetts y que la Archidiócesis de Boston intentó ocultar, sacudiendo a la Iglesia católica de los Estados Unidos.

En 2001, The Boston Globe contrata a un nuevo director llamado Martin Baron. Baron a poco de llegar, celebra una reunión con Walter “Robby” Robinson, el redactor-jefe del equipo de Spotlight, un pequeño grupo de periodistas de investigación que escriben artículos en los que emplean meses en investigar y publicar. Cuando Baron lee una columna de The Globe sobre el prestigioso abogado Mitchell Garabedian, quien dice que el cardenal Bernard Law  (el arzobispo de Boston) sabía que el sacerdote John Geoghan estaba abusando sexualmente de niños y no hizo nada para detenerlo, insta al equipo de Spotlight a investigar el tema. El periodista Michael Rezendes, miembro del equipo de Spotlight, contacta con Garabedian, que inicialmente declina la entrevista. A pesar del rechazo, Rezendes se las ingenia para encontrarlo y revela que él está en el equipo de Spotlight, para intentar persuadir a Garabedian para hablar.

Inicialmente el equipo cree que están siguiendo la historia de un sacerdote que cambia de destino varias veces, pero el equipo de Spotlight comienza a descubrir un patrón de tratamiento de los casos de sacerdotes católicos involucrados en abuso sexual de niños en Massachusetts (al dárseles una baja médica o trasladarlos de destino), y una cobertura en marcha por parte de la Arquidiócesis de Boston. A través de un hombre que dirige una organización de víctimas de los abusos, amplían su búsqueda a trece sacerdotes. Más adelante el equipo se entera, a través de un ex sacerdote que trabaja en tratar de rehabilitar a sacerdotes pederastas, que el número de sacerdotes relacionados con abusos en Boston debe estar en torno a los noventa (6% de todos los sacerdotes). A través de sus investigaciones, el equipo desarrolla una lista de ochenta y siete nombres, y comienzan a encontrar a sus víctimas para confirmar sus sospechas. Cuando se producen los violentos ataques a las Torres Gemelas, el equipo se ve obligado a dar prioridad a esta historia que había dejado consternado al mundo entero. Se ven obligados a dejar de lado su investigación. Lo que los llena de zozobra. Todos consideraban esta investigación como lo más importante de sus vidas. No solamente por el prestigio que tendrían como periodistas sino por el sufrimiento de las víctimas a los que se llamaba secretamente los “sobrevivientes”. Esta denominación se debía a que la mayoría de los niños abusados se suicidaban al llegar a ser adultos. También querían evitar que estos atropellos se siguieran practicando ante lo impunidad de que gozaban los victimarios.

La investigación recupera impulso cuando Rezendes vuelve a contactar con Garabedian y él le informa que hay documentos disponibles públicamente en asuntos judiciales describiendo casos y que confirman que el cardenal Law era consciente del problema y no sólo lo ignoró sino que lo ocultó durante muchos años. Aunque Rezendes argumenta a gritos la necesidad de publicar la noticia de inmediato antes de que haya más víctimas y sobre todo, antes de que periódicos rivales conozcan la historia y lo publiquen, su jefe Robinson se mantiene firme para investigar más a fondo para que todo el sistema en este escándalo sea completamente revelado. Después de que The Boston Globe ganase, algo que parecía imposible, un caso judicial de acceso a más documentos legales secretos, el equipo de Spotlight, finalmente, comienza a escribir la historia, y a establecer un plan para publicar sus resultados a principios de 2002.

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Cuando están a punto de publicarlos, Robinson confiesa al equipo que le habían enviado una lista de 20 sacerdotes pedófilos ya en 1993 en una historia que se publicó cuando él trabajaba en la sección metro (asuntos locales) pero a la que no le dio mayor importancia. Lo atribuyó a su juventud e inexperiencia en esos momentos, pero igual se sentía culpable. Baron, sin embargo, dice a Robinson y al equipo que el trabajo que están haciendo es importante, que no es momento de buscar culpables en el pasado y en cambio, lo que hay que hacer es concentrarse en que ahora todo salga perfecto. La historia aparece en el periódico con un enlace que conduce a los documentos en el sitio web del periódico y también con un número de teléfono de contacto con la redacción en caso necesario. Desde la mañana siguiente a la publicación, el equipo Spotlight queda inundado de llamadas telefónicas de víctimas que acceden a contar sus historias.

La película se cierra con la información de que el Cardenal Law es destinado a una iglesia en Roma con cargo más elevado lo que da a entender que no sólo el Vaticano lo protege sino que trata de sacarlo del escenario de los hechos.

Completa el film una lista de lugares en los Estados Unidos y en todo el mundo en los que sacerdotes de la Iglesia Católica han estado involucrados en abusos sexuales. Entre los lugares fuera de EE.UU. mencionados aparecen Colombia, Argentina, México y  Chile, entre otros de América Latina y  países europeos como Polonia (uno de los países más católicos del mundo), España, Francia, Irlanda (otro de los países más católicos del mundo), Italia, Rumania y otros.

La película se estrenó con un aplauso sostenido de la concurrencia en el festival de Venecia y el público «estalló en risas» cuando la película al final informó que, tras los acontecimientos que se narran, el cardenal Bernard Law fue reasignado a un puesto de alto nivel de honor en Roma. ​

También estuvo seleccionada para participar fuera de concurso en el Festival de Telluride y en la Sección de Presentaciones Especiales del Festival Internacional de Cine de Toronto.

Estrenada oficialmente el 6 de noviembre de 2015 en ciertos cines especialmente elegidos tuvo una gran aceptación no exenta de cierta consternación por el tema tratado.  Se estrenó en el resto de los cines el 25 de noviembre de 2015.

Fue nominada a seis Premios Oscar. Una vez realizadas las votaciones una gran aclamación y un estallido de aplausos recibieron a su premio como Mejor Película el 28 de febrero del 2016. Su otro premio fue el de mejor guión original.

La aceptación del público coronó un trabajo donde no solo los denunciantes sino también los actores y la dirección se jugaron su prestigio y aún la vida, al tocar un tema tan urticante.

Como una catarata desbordada se produjeron cientos de denuncias en todas partes del mundo. Un tema “tabú” dejó de serlo y los sacerdotes implicados debieron dar explicaciones ante la justicia ordinaria.

Muchas personas se sintieron afectadas pensando en que era un ataque a la Iglesia. Las víctimas parecían, para ellos, un asunto de menor importancia.

Otras, a pesar de ser católicos desde su infancia, pidieron justicia por todas estas aberraciones que no podían ser olvidadas.

A las personas que hayan leído este artículo les pregunto: ¿en qué grupo se hubiera incluído usted?

Como siempre quedo a la espera de sus respuestas.

Gracias.

LA ESTUPIDEZ HUMANA Y LA INVOLUCIÓN CRANEANA ACTUAL

marzo 5, 2021

El Hombre llegó a evolucionar y dominar a todos los demás organismos animales y vegetales porque desarrolló el cerebro. Este cerebro fue ocupando cada vez más lugar dentro de la cavidad craneana y llegó a ser el más grande, en proporción,  entre todas las especies que tienen algo parecido.  Fue el más grande entre la familia de los primates. El desarrollo del cerebro se debió a que tiene manos prensiles con el dedo pulgar oponible a los otros cuatro lo que le permitió tomar objetos y fabricar herramientas. Esta facultad hizo que dominara los cielos y los mares. También creó y perfeccionó las Matemáticas las Ciencias Naturales y las exactas (Física, Química).  Se extendió a creaciones absolutamente propias  como la Literatura y el pensamiento abstracto.

Esta gran evolución parece en estos momentos, que se ha detenido. Viendo la gran cantidad de estupideces que se ven en las redes sociales y la aparición de grupos como los terraplanistas y los antivacunas, no podemos dudarlo.

Se puede decir que hemos retrocedido casi hasta la Prehistoria.

Y no es una exageración ya que hay alumnos que están en cuarto año de la secundaria y apenas saben leer y no digamos escribir.

Tengo que aclarar que la estupidez siempre existió dentro de los grupos humanos pero eran una minoría  y ahora predominan.

Quería hacer un artículo sobre el tema pero encontré una revista que publicó algo al respecto y creo que es un estudio muy completo así que lo publico agregando solo algunas aclaraciones para que se comprenda mejor.

“Digámoslo así: todos cometemos estupideces. Todos somos estúpidos en un grado mayor o menor. Una vida sin tonterías sería demasiado aburrida, al fin y al cabo. Quizás, discurrir sobre la estupidez sea también una soberana necedad. Pero…

Un mundo estúpido

Si la Humanidad se halla en un estado deplorable, repleto de penurias, miseria y desdichas es por causa de la estupidez generalizada, que conspira contra el bienestar y la felicidad. La estupidez es la forma de ser más dañina. Es peor aún que la maldad, porque al menos el malvado obtiene algún beneficio para sí mismo, aunque sea a costa del perjuicio ajeno. Nos lo decía el historiador Carlo Cipolla en la Tercera ley fundamental (ley de oro) de la estupidez: “Una persona estúpida es una persona que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio”.

Llorar o reír

Ante la estupidez, podríamos lamentarnos como hacía Heráclito respecto a la vana condición humana. Pero resulta sin duda más reconfortante una mirada humorística, como la de Demócrito de Abdera. El filósofo Séneca precisaba en su tratado De la ira: “Uno reía nada más mover los pies y sacarlos de casa, el otro, por el contrario, lloraba”. Es lo que vemos reflejado en el lienzo del pintor Johannes Paulus Moreelse: Demócrito, el filósofo riente; Heráclito, el plañidero.

Michel de Montaigne señalaba en sus Ensayos que prefería ese semblante risueño y burlón, “porque es más desdeñoso, y nos condena más que el otro, y me parece que jamás podemos sufrir tanto desprecio como merecemos”. Ahora bien, ¿qué se puede entender por estupidez?

La estrechez mental

En 1866, el filósofo Johann Erdmann definió la “forma nuclear de la estupidez”. La estupidez se refiere a la estrechez de miras. De ahí la palabra mentecato, privado de mente. Estúpido es el que sólo tiene en cuenta un punto de vista: el suyo. Cuanto más se multipliquen los puntos de vista, menor será la estupidez y mayor la inteligencia.

Es por ello que los griegos inventaron la palabra idiota: el que considera todo desde su óptica personal. Juzga cualquier cosa como si su minúscula visión del mundo fuera universal, la única defendible, válida e indiscutible.

El egoísmo intelectual

El estúpido padece egoísmo intelectual. El estúpido es tosco y aun así fanfarrón. Niega la complejidad y difunde su simplicidad de forma dogmática. Opina sobre todo como si estuviese en posesión de la verdad absoluta. Es un ciego que se cree clarividente.

A través de muchos medios tratamos de valorar otros puntos de vista. Luchamos contra el embrutecimiento. Ampliamos horizontes y ponemos en cuestión nuestro comportamiento y manera de pensar. De esta forma se intenta atenuar la estupidez: al ejercitar la duda y la autocrítica. Al dejar de enfrascarnos en nuestra propia imagen, como ocurría en el mito de Narciso. El estúpido está enamorado de sí mismo e ignora todo lo demás. Incluso lo desprecia con autosuficiencia.

El totalitarismo de la estupidez

En 1937, el poeta Robert Musil retomó la cuestión sobre la estupidez. En pleno auge de corrientes totalitarias (fascismo, nazismo, estalinismo), nos recordaba “la barbarización de las naciones, Estados y grupos ideológicos”. La estupidez se parece al progreso, a la civilización. Brota no sólo de un Yo exacerbado, sino de un Nosotros acrecentado y envanecido. La estulticia es altamente contagiosa y se alimenta de grandes ideales difusos, de lugares comunes, de proclamas simplistas: todo es negro o todo es blanco.

El único punto de vista legítimo es el de un grupo social determinado, el de una facción concreta: la nuestra. La estupidez se emparenta con la intolerancia y la ausencia de diálogo. Es un hermetismo mental y gregario. Se expande mediante consignas engreídas y sin fundamento, coreadas en un clamor colectivo esperpéntico.

La estupidez funcional

Todos en algún momento podemos ser estúpidos ocasionales. Pero lo que distingue al obcecado funcional, según Musil, es la incapacidad permanente para apreciar lo significativo. ¿Qué es importante y qué no?

En su presunción, el estúpido se obstina con tozudez en lo baladí y accesorio. Es inepto a la hora de jerarquizar prioridades. La estupidez más común consiste en olvidar nuestro propósito. Se trataría de discernir con rigor y exactitud las complejidades de la vida. Pero las majaderías se extienden con la rapidez del pánico. Podría decirse que hoy en día se viralizan como la pólvora. Adivine usted a qué me refiero…

Uno de los remedios contra la estupidez es la modestia. Así, es inteligente cuestionar lo que uno hace y piensa. Quien vive en el “quizás” en lugar de en las afirmaciones rotundas y contundentes, se aleja de las memeces (sonceras). Quizás lo que creemos inteligente no sea más que una sandez. Esta era la duda que planteaba Erasmo de Rotterdam.

Y una buena cura de humildad es la risa inteligente. De Aristófanes y Luciano de Samosata a Jonathan Swift, Mark Twain o Groucho Marx, satirizar la estupidez de nuestra vida siempre es un ejercicio de buen entendimiento. Nos hace ver que las convenciones sociales son en muchos casos absurdas y lerdas.

La pregunta fundamental

Para concluir, quizás usted dirija sus invectivas hacia ciertos grupos sociales o personas. Pero piense que la estupidez puede afectar sin distinción a cualquier persona. Hay estúpidos en la misma proporción en todos los estratos económicos y culturales, corrientes políticas y geografías. O incluso podría usted pensar que yo mismo adolezco de una estupidez envanecida. Y no le faltaría razón.

La cruzada contra la estupidez está perdida de antemano. Decía Albert Camus en La peste que “la estupidez siempre insiste”. Puede ser que tuviésemos que formular cada cierto tiempo, como hacía el escritor Giovanni Papini, la pregunta fundamental para acabar de una vez con la estupidez (al menos funcional): ¿soy un imbécil? “¿Y si estuviese equivocado? ¿Si fuese uno de aquellos necios que toman las sugerencias por inspiraciones, los deseos por hechos? […] Sé que soy un imbécil, advierto que soy un idiota, y esto me diferencia de los idiotas absolutos y satisfechos”.

Creo que es una nota muy completa. Si bien la estupidez siempre existió ahora es lo que predomina en la comunicación entre la gente.

La involución es muy patente. ¿Podremos evitar que siga avanzando?

Solo el tiempo lo dirá.

MARILYN MONROE Y ELLA FITZGERALD

marzo 1, 2021

EL COMIENZO DEL FIN DE LAS DIFERENCIAS RACIALES

Desde que el pasado 25 de mayo el afroamericano George Floyd fuera asesinado por un polícia en Minneapolis, el mundo está dando un nuevo paso adelante en la lucha contra el racismo y la violencia racial en Estados Unidos. Hemos visto a importantes personajes del mundo de la cultura sumarse al cambio como George Clooney con su artículo viral, Beyoncé y Lady Gaga en la iniciativa de los Obama ‘Dear Class of 2020’ o Victoria Beckham con las medidas que ha implementado en su firma. Mucho antes de todo esto, una simple mujer marcó la diferencia casi sin pretenderlo: Marilyn Monroe.

La actriz ya era una gran estrella en la década de los 50. Muchos la tomaban por una cabeza hueca que no sabía muy bien lo que hacía con su vida, caprichosa y consentida, pero la protagonista de ‘Los caballeros las prefieren rubias’ era algo más que una cara bonita de Hollywood. Por aquel entonces, la cantante Ella Fitzgerald gozaba ya de parte de la fama que la llevó a convertirse en ‘la dama del jazz’. Solo había un escalón en su carrera hacia el éxito: el color de su piel. La voz de Fitzgerald llegó a la vida de Monroe como parte de su formación para convertirse en una actriz que también canta. El flechazo fue inmediato y ‘la tentación rubia’ se propuso cambiar la vida de su cantante favorita utilizando la mejor arma a su alcance: su privilegio.

Tanto Marilyn como Ella tuvieron infancias traumáticas con la ausencia de alguno de sus progenitores y un historial de abusos. Pero la cantante tuvo que vivir algo que la actriz nunca experimentó en sus propias carnes: la segregación racial. Lejos de mirar para otro lado Marilyn quiso cambiar las cosas. A mediados de la década de los 50, todo artista que se preciara tenía la obligación de actuar en un club de Los Angeles: el Mocambo. Frank Sinatra, Humphrey Bogart o Lauren Bacall eran algunos de sus clientes habituales.

Hasta ahora Ella solo había conseguido actuar en clubs de jazz, pero el Mocambo era su objetivo. Cuando ambas mujeres se conocieron, la amistad surgió por sí sola y entonces Marilyn se puso manos a la obra. Aunque en esta sala ya habían actuado algunas artistas negras como Dorothy Dandridge y Eartha Kitt, Fitzgerald no les interesaba. Monroe descolgó el teléfono y llamó al dueño del Mocambo para hacerle una oferta que no podría rechazar: si su amiga actuaba allí, ella estaría en primera fila siempre que eso ocurriera, lo que le garantizaba un montón de publicidad, apariciones en prensa y otro gran puñado de estrellas disfrutando de la velada. Y así fue como Marilyn consiguió cambiar, aunque fuera un poco, el mundo, y ayudar en gran medida a que la carrera de la cantante de Virginia subiera como la espuma.

Pero esto no fue lo único que hizo Monroe. Cuando vio que su amiga tenía que entrar por otra puerta en los lugares que ambas frecuentaban sin más pretexto que el color de su piel, la actriz se negaba y exigía entrar por la puerta principal juntas. Simplemente por una cuestión de respeto.

Su amistad continúo durante años y lo único que evitó que se convirtiera en más profunda fue el abuso de algunas sustancias por parte de la actriz según el manager de Ella, que era totalmente contraria a las drogas. Monroe pasó a la historia el 5 de agosto de 1962 cuando murió de una sobredosis a los 36 años. Estas palabras de su amiga y cantante resumen a la perfección lo grande que fue su pequeño gesto: “le debo mucho a Marilyn Monroe. Fue una mujer inusual y adelantada a su tiempo aunque ella no fuese consciente”.

Marilyn era considerada una de las mujeres más bellas del mundo pero siempre pasaba sus noches sola. Era una mujer necesitada de afecto. Ese afecto que ella le prodigaba a cuantos la rodeaban y no podía soportar la soledad.

Siempre cargó con el recuerdo de su madre que sufría desórdenes mentales y que terminó muriendo en un hospital psiquiátrico. Ese recuerdo la atormentaba. Pensaba que podía terminar igual. El fracaso de sus tres matrimonios donde los dos últimos eran personajes famosos que no pudieron aguantar sus demandas insaciables de cariño, también le hicieron sentir que su vida era un fracaso. Estaba en la cima de su fama y sentía que era una fracasada.

Triste paradoja.

Tomaba medicamentos para paliar esta situación pero eso no terminaba de conformarla.

Un día pensó que si tomaba muchos se iba a sentir mejor.

Ese fue su último error.

El mundo la sigue considerando como una de las mujeres más bellas que existieron. Todavía la siguen considerando así.

Los ojos de Ella se apagaron para siempre el 15 de junio de 1996 en el jardín de su mansión de Beverly Hills. El exclusivo barrio de los artistas blancos adonde había podido llegar gracias a Marilyn.

Estaba cerca de su hijo Ray Jr. y de su nieta Alice, a quien simplemente quería escucharla reír.

Partió justo 34 años después de su gran amiga.

POLÍMATAS

febrero 26, 2021

La polimatía es la sabiduría que abarca conocimientos sobre campos diversos de la cienciaarte o las humanidades. Un polímata es un individuo que posee conocimientos que abarcan diversas disciplinas. La mayoría de los filósofos de la antigüedad eran polímatas, tal como se entiende el término hoy en día. ​

También se utilizan los términos «erudito», «hombre renacentista» u «hombre del renacimiento» y, con menos frecuencia, «homo universalis» (expresión latina que podría traducirse como «hombre de espíritu universal»). El término relacionado “polihistor” es un término antiguo con un significado similar.

Este concepto fue desarrollado durante el Renacimiento italiano (uomo universale) por uno de sus máximos representantes, el arquitecto Leon Battista Alberti, quien afirmó que:

“El artista en este contexto social no debe ser un simple artesano, sino un intelectual preparado en todas las disciplinas y en todos los terrenos”.

Esta idea recoge los principios básicos del Humanismo del Renacimiento, que se caracterizaba por considerar al hombre como un ser todopoderoso, con capacidades ilimitadas para el desarrollo, y exhortaba a la gente a abarcar todos los campos del conocimiento y desarrollar sus capacidades al máximo. Por este motivo, muchos hombres hicieron florecer notablemente la cultura y el arte en el Renacimiento.

El término “hombre del Renacimiento” fue registrado por primera vez en inglés escrito a principios del siglo XX. ​ Ahora se utiliza para referirse a los grandes pensadores que vivieron antes, durante o después del Renacimiento. 

Leonardo da Vinci ha sido descrito a menudo como el arquetipo del hombre renacentista, un hombre de «curiosidad insaciable» y de «imaginación febril y gran inventiva».​

Muchos polímatas notables vivieron durante la época del Periodo Renacentista, un movimiento cultural que se extendió aproximadamente del siglo XIV al XVII y que comenzó en Italia en la Baja Edad Media y más tarde se propagó al resto de Europa. Estos polímatas tenían un enfoque de 360 grados alrededor de la educación, que refleja los ideales de los humanistas de este período. Se esperaba de un caballero o cortesano de la época que pudiera hablar varios idiomas, tocar un instrumento musical, escribir poesía, etc., cumpliendo así el ideal renacentista. La idea de una educación universal era esencial para lograr la capacidad de erudito. Por lo tanto, se utilizó la palabra “universidad” para describir una casa de estudios. En este momento las universidades no se especializaban en áreas específicas, por lo que a los alumnos se les enseñaba un amplio panorama de la ciencia, la filosofía y la teología de su tiempo. Esta educación universal les dio una base desde la que podían continuar un aprendizaje para convertirse en maestros de un campo específico.

Durante el Renacimiento, Baldassare Castiglione, en “El cortesano” , describe los atributos que debe tener un cortesano ideal. ​ Al hablar del polímata, Castiglione destacó, en su guía, el tipo de actitud que debe acompañar a los muchos talentos de un gran pensador, una actitud que llamó “sprezzatura. Un cortesano debe tener una actitud individual, ser despreocupado, fresco, hablar bien, cantar, recitar poesía, tener un porte adecuado, ser atlético, conocer las humanidades y las obras clásicas, pintar y dibujar y poseer muchas otras habilidades, siempre sin comportamiento llamativo o jactancioso, en definitiva, con sprezzatura. Los muchos talentos del polímata deben aparecer a los demás de manera que parezca que los realiza sin esfuerzo, de forma desenfadada, casi sin pensar.

Para Castiglione, la actitud de aparente falta de esfuerzo debe acompañar a una gran habilidad en muchos campos distintos. El cortesano debe “evitar la afectación … (y) … practicar … una cierta sprezzatura … disimular todo el arte y hacer todo lo que se hace o se dice aparentando que no exige esfuerzo alguno y casi sin pensar en ello”.

Este ideal renacentista difiere ligeramente del concepto del polímata en el que intervienen más aptitudes intelectuales. Históricamente (aproximadamente 1450–1600) representó a una persona que se esforzaba por “desarrollar sus capacidades de la manera más completa posible”, tanto mental como físicamente.

Cuando a alguien se le llama hoy en día “Hombre del Renacimiento” o “Mujer Renacentista”, se entiende que, en lugar de simplemente tener amplios intereses o conocimientos superficiales en varios campos, poseen un conocimiento más profundo y una habilidad, o incluso una experiencia en algunos de esos campos al menos.

En la actualidad, la expresión “Hombre del Renacimiento” se emplea generalmente para describir a una persona con dominio intelectual o académico, y no necesariamente del aprendizaje universal implícito en el Humanismo Renacentista. Algunos diccionarios usan el término “Hombre del Renacimiento” para describir a alguien con muchos intereses o talentos, ​ mientras que otros dan un significado restringido al Renacimiento y más estrechamente relacionado con los ideales del Renacimiento.

Aparte de “hombre del Renacimiento”, como se mencionó anteriormente, otros términos similares en uso son “homo universalis” (latín) y uomo universale (italiano), que se traducen como “persona universal” u “hombre universal”. El término relacionado “generalista”” -en contraste con “especialista”- se utiliza para describir a una persona con un enfoque general de conocimientos.

El término “genio universal” suele aplicarse a Leonardo da Vinci como primer ejemplo. Parece emplearse sobre todo cuando una persona ha hecho contribuciones duraderas en al menos uno de los campos en los que se vio involucrado activamente, y cuando el enfoque de sus intereses tiene carácter universal.

Cuando una persona se describe como poseedora de un “conocimiento enciclopédico”, es por exhibir un vasto ámbito de conocimientos. Esta designación puede ser anacrónica, como en el caso de personas como Eratóstenes, que actualmente tiene la reputación de haber tenido conocimientos enciclopédicos, pese a que su vida fue anterior a la existencia de cualquier enciclopedia.

A continuación se exponen algunos ejemplos, por orden cronológico, de personas que pueden ser consideradas polímatas por su contribución a diversas áreas del conocimiento:

         Hildegarda de Bingen (1098, Bermersheim vor der          Höhe – 1179, Bingen)

        Miguel Servet (1509, HuescaEspaña – 1553, Suiza)

Pierre de Fermat (1610 – 1665, Castres)

Bertrand Russell (1872, TrellechMonmouthshire – 1970, Penrhyndeudraeth)

Esta lista no la he hecho yo y solo la publico a título informativo. Aunque debo aclarar que coincido con muchos de estos nombres y a otros no los conozco y debo investigar más acerca de ellos. Quizás agregaría algunos nombres a estos ilustres personaje aunque no sería este el momento.

Resumiendo entonces podemos decir que: Polímata es un término que viene del griego πολυμαθής (‘polimathós’), que quiere decir «el que sabe muchas cosas». Un polímata es un erudito de amplio espectro, una persona que sabe de todo y en profundidad.

En la definición de polímata, explica que a veces se utiliza el título de Hombre Universal para referirse a los mismos maestros eruditos en diversas áreas, aunque es poco común. No sería exagerado, por el contrario, utilizarlo con Leonardo da Vinci

Sinónimos de polímata (aunque con ciertas salvedades) podrían ser polihistoriador, alguien conocedor de muchos temas, una persona educada y versada en muchas materias. Otros sinónimos lo son, autodidacta,  intelectual, ilustrado y versado.

Los polímatas son  persona a las cuales les gusta aprender y compartir conocimientos.

Adriana Muñoz dice que:

“Yo les llamaría Sabios equilibrados, eso implica que por un lado el ansia de aprender aumenta su sabiduría y por otro también son generosos al compartir todo ese proceso en una síntesis de palabras justas y exactas con los demás. La balanza queda equilibrada.

No se necesita escuela para ello, simplemente dedicación, coherencia y un gran propósito de vida.

El sabio que no comparte, sencillamente no lo es tanto”.

Sería muy bueno recordar que al polímata le gusta aprender pero, esencialmente, difundir el conocimiento. Esto es fundamental.

Creo que este concepto es muy interesante y sería bueno incorporarlo a nuestro vocabulario.

Espero que me manden sus opiniones al respecto.

Gracias.