EL FUTURO DE LA TELEVISION VISTO DESDE LA DECADA DEL 50

EL PERIODISTA REAL Y EL ACTOR QUE LO CARACTERIZA

EL PERIODISTA REAL Y EL ACTOR QUE LO CARACTERIZA

EL PERIODISTA REAL
EL PERIODISTA REAL

En la película “Buena Noches, Buena Suerte”(Good Night & Good Luck) el actor David Strathairn encarnando al periodista Edward R. Murrow, dice unas palabras, al final del film, sobre la televisión y su futuro. Hay que recordar que la película está basada en hechos verídicos y que todos los personajes tuvieron una existencia real. También tenemos que recordar que los hechos transcurren durante la época donde EE. UU. se veía azotada por el “macartismo” ese oscuro período donde todos sospechaban de todos y donde cualquier palabra podía ser la excusa para una terrible persecusión. En la década del 50 no solo el futuro sino la importancia de la televisión eran una incógnita difícil de dilucidar.

Ya en ese momento los responsables de la programación comenzaban a pensar que la gente solo quiere entretenimientos y que no le gusta pensar. Muy por lo bajo sostenían que si al gran público alguien lo quiere hacer pensar sobre lo que pasa en el mundo real, seguramente apagarán el televisor.

Las palabras finales – muy libremente traducidas – son más o menos así:

“(si a la gente se les dieran temas importantes y reales solo) … pasaría algo más que unos millones de personas fueran un poco ilustradas en temas que podría determinar el futuro de este país y por lo tanto el futuro de las corporaciones. A aquellos que dicen “la gente no los mirará, no les interesaría, son muy complacientes, indiferentes y aislados” solo les puedo contestar aquí, hoy, ahora, en la opinión de un reportero, que hay evidencias considerables contra esa afirmación. Porque si tienen razón y este aparato es para entretener, divertir y aislar entonces la imagen está ya titilando y pronto veremos que la batalla está perdida” Por supuesto está afirmando que la batalla por hacer del hombre un ser más humano y mejor, estaría perdida si se considera que solo le interesa divertirse y evadirse sin tomar responsabilidades acerca de lo que pasa en la sociedad y en el mundo en que vive.

Luego agrega:

“Este instrumento puede enseñar, iluminar y hasta inspirar. Pero eso solo puede hacerlo si las personas lo usaran para esos fines. De otra manera son solo cables y luces dentro de una caja”

Esta lúcida observación – hecha hace más de cincuenta años – estaba anunciando la batalla que se avecinaba con la utilización de ese aparato que se había introducido de manera casi tímida y que con el tiempo se fue haciendo el rey de los hogares.

Este periodista avizoró lo que podía pasar con este aparato si se lo utilizaba en forma crudamente comercial.

Cualquiera que observe la actual programación de la televisión puede darse cuenta que sus premoniciones fueron acertadas y que los partidarios de la pura diversión, evitando cualquier tipo de pensamiento constructivo, han ganado la batalla.

Personalmente no creo que la televisión sea una “caja boba” sino que creo que es un aparato maravilloso que se usa para estupidizar a la gente.

Sinceramente espero que algún día se le de la utilización constructiva que todos merecemos y deje de emplearse para seguir destruyendo el comportamiento y la mente de las personas.

Ese día Edward R. Murrow podrá descansar, verdaderamente, en paz.

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24 comentarios to “EL FUTURO DE LA TELEVISION VISTO DESDE LA DECADA DEL 50”

  1. Anahi Says:

    Me sorprende lo que sucedia en esa epoca , ya se estaba alertando a la poblacion lo que sucederia en un futuro . Y esto del macartismo , es como meterse en el laberinto de los espejos . donde vemos revelados o reflejados nuestros errores y aciertos .
    Estoy de acuerdo que la television puede ser un instrumento maravilloso de aparendizaje . O podria servir , solo para distraernos cada vez mas e idiotizarnos tambien. De hecho los padres somos los causantes de que nuestros niños miren television .
    Pero tenemos la oportunidad de ser los reparadores de ese daño .
    Por eso siempre me parece bien, insistir con una mejor comunicacion de los medios ,para formar redes de comunicacion constructivas y comenzar por algo .

    • alfredoh Says:

      Lógicamente vemos como una persona de la década del 50 nos advierte que la televisión puede ser un elemento formativo si divulga aspectos de la realidad que, por este medio, le pueden llegar al gran público. También advierte que si se les da solamente entretenimiento se los alejará de la realidad creando una realidad ficticia y sirviendo de pantalla para ocultar ciertos temas urticantes para su propio gobierno. Lo que no creo es que los padres puedan tener un control sobre lo que difunde la televisión y otros medios. La televisión y la radio se meten en tu casa sin pedirte permiso y no podemos estar al lado de los aparatos con una escopeta las 24 horas para impedirle que vean o escuchen los programas que nosotros no creemos convenientes. Solo podemos orientarlos dándoles nuestras razones y luego que elijan por sí mismos.

  2. lilen Says:

    hace cincuenta años ya sabian lo que iba a pasar y claramente paso con la televicion , sinceramente muchas veces siento verguenza agena de la mayoria de la programacion actual, yo creo que cada uno de nosotros es culpable por mirar la llamada televicion basura y no algo ver que nos enseñe , ilumine y inspire como dice en la nota, aunque esto ultimo es lo que menos hay hoy en dia.

    • alfredoh Says:

      Cincuenta años y no se hizo nada al respecto. Solo se fue deteriorando la misión de un elemento maravilloso que se convirtió en una caja que idiotiza sin ofrecer nada positivo.

  3. Alan Says:

    escuché algo sobre las pesecucines en EEUU, aunque no conocia a este periodista creo q se adelantó bastante a sus años en el pronostico de lo q iba a ser la televición actual. es decir un lugar vacio de contenido y absolutamente superficial

    “Este instrumento puede enseñar, iluminar y hasta inspirar. Pero eso solo puede hacerlo si las personas lo usaran para esos fines. De otra manera son solo cables y luces dentro de una caja”

  4. CAROLINA Says:

    Parece ser un iluminado este hombre que se adelantó a su tiempo y pronosticó lo que estamos viendo. Una televisión alejada de todo lo cultural y muy cerca del mal gusto y la superficialidad.

  5. carolina Says:

    Hace poco vi la película que se hizo sobre la vida de este periodista. Fue toda una revelación. Ahora comprendo mejor su vida y el contexto en el cual pronunció estas palabras. Fue un momento difícil pero supo afrontarlo. De esa manera nos dejó un gran ejemplo.

  6. rofal Says:

    No tenía idea de la vida de este periodista. Es increíble ver como alguien alertaba sobre lo que podría pasar.
    Lo raro es que lo hacía hace más de 50 años.
    No parece haberse equivocado en sus pronósticos.

  7. maia Says:

    Trágico acierto. La tv lava cerebros.

    • alfredoh Says:

      La TV lava cerebros y este hombre supo advertirlo hace ya mucho tiempo. Aunque nos avisa también que eso no debería ser así y que los televidentes tenemos el poder de cambiar las cosas si nos lo proponemos.

  8. mariano moral Says:

    Mirando la televisión hoy más me convenzo de que este hombre era un iluminado.
    ¡¡Que claridad de pensamiento!!

  9. Marcelo Says:

    Leyendo esta nota, me vienen a la cabeza dos recuerdos televisivos.
    El primero.
    Recién terminada la Segunda Guerra Mundial, en 1948, un escritor inglés llamado George Orwell, echó un baldazo de agua fría sobre los optimistas que festejaban la liberación de Europa. Aquel año, Orwell publicó 1984, una novela ambientada en un mundo gris y opresivo donde todos los individuos trabajan para un Estado omnipresente que controla y vigila a todos mediante cámaras y pantallas.
    Como un moderno Julio Verne, Orwell se adelantó a imaginar los inventos tecnológicos de nuestro tiempo y percibió las potencialidades de lo “interactivo” para conocer, controlar y manipular a la gente. En cada casa de 1984 hay un televisor frente al cual hay que cuadrarse cada mañana. La pantalla-ojo “pasa lista” y una voz terrible (la del Gran Hermano) llama desde parlantes distribuidos por la casa a los ausentes y dormilones. Después, desde la pantalla, una chica muestra cómo hacer los ejercicios matutinos y controla si cada uno hace los suyos. La epopeya se desencadena cuando un rebelde osa poner en tela de juicio el sistema.
    ¿Qué relación habrá visto el holandés John de Mol para llamar a su invento televisivo Gran Hermano? La respuesta es fácil. Como en 1984, hay un controlador que ve todo lo que pasa en todos los ámbitos de actuación de los personajes y tiene poder para decidir su destino. Pero aquí (y ese es el engaño) se nos vendía que el Gran Hermano éramos nosotros, los televidentes, que tomábamos en nuestras manos el control remoto de la tele, el teléfono y el mouse de la computadora y nos convertíamos en amos del universo.
    La segunda.
    Tato Bores fue una figura televisiva fundamental de los domingos por la noche desde que arrancó en 1961 con “Tato siempre en domingo”. Con su peluca estrafalaria, sus anteojos y su falso habano, concitaba la atención -y el recelo- de políticos y otros famosos, aún antes de que se pusiera de moda el concepto de “lo mediático”. Con este ciclo, logró introducir en la televisión un género que era hasta el momento un patrimonio de la revista porteña: el humor político. Así, renovó el lenguaje televisivo, incorporando monólogos políticos recitados a una velocidad increíble, su particular estilo de relatar en clave de humor los avatares del país.
    Con el paso de los años la figura de Tato se ha agigantado. Más que recordarlo, pareciera que nos negamos ha olvidarlo, tal vez por el simple hecho de haber sabido utilizar su inteligencia para construir un personaje que expresaba lo que muchas veces nosotros mismos sentimos y no nos atrevemos a decir. Cada domingo, cuando su ausencia se agranda en la pantalla, todavía hay muchos que se preguntan invariablemente, ¿qué hubiera dicho Tato sobre cual o tal tema?
    Hace unos años, visité una muestra sobre él que se había organizado en el Centro Cultural Recoleta. 90.000 visitantes que pasaron por allí, dejaron testimonios conmovedores del afecto por el actor. Llenaron 1500 páginas de dos voluminosos libros de visitas. Una joven de 22 años escribió: “En mi casa había un solo televisor. Los domingos mis viejos veían a Tato y no me dejaban ver a Tinelli. Hoy se los agradezco”.
    La pregunta que me hago es: ¿tendría lugar Tato, hoy, en una televisión copada por los realities, los programas de entretenimientos y los programas que se ríen de otros programas?
    En el último reportaje que concedió, Tato hizo algunas referencias a la televisión que lo excluía: “Yo creo que en este momento la televisión está dedicada a la joda, a los entretenimientos y a la nada. (…) ¿Sabés qué pasa con la televisión? Todo lo que hacés es demasiado perecedero. Y a la larga se olvida.”
    Como un mal chiste (o como una premonición por lo que vendría), el horario histórico de Tato pasó a manos de Gerardo Sofovich, que se mostraba entonces muy ocupado invitando a los televidentes a cortar una manzana en dos partes idénticas frente a cámaras. Muy lejos de aquel cartel que colgaba en una pared del estudio donde Tato disparaba sus monólogos allá por 1974: “Darse cuenta” se leía, como una invitación a penetrar la superficie y entender el trasfondo.
    En el mundo virtual en que nos movemos, el mundo inventado para nosotros por gente como el empresario John de Mol, vivimos doblemente engañados. Hoy pareciera que no sólo no sabemos lo que pasa, sino que no sabemos que no sabemos, ni nos importa.

    • alfredoh Says:

      Extraordinario comentario el tuyo Marcelo.
      No solo comprendiste de que se trataba el artículo sino que lo relacionaste con dos hechos que parecían distantes y ahora podemos comprobar que están íntimamente conectados.
      El Gran Hermano que tenía el control y como la televisión nos hace creer que ese control ahora es nuestro lo que es una ridícula suposición.
      Tato Bores como representación de lo que puede ser la televisión y no lo és.
      Tato y su “Darse cuenta”.
      Vivimos engañados pero no lo sabemos ni nos importa. Cruel pero real conclusión.
      Gracias Marcelo. Gran comentario.

  10. carlosherminio Says:

    La televisión se ha convertido en una caja que solo propaga estupideces. El máximo de vacío que se pueda imaginar. Este hombre ya lo predecia. Gran articulo.

    • alfredoh Says:

      Verdad Carlos Herminio. Cuando vi una película que hablaba de este periodista se me quedó grabada su valentía. Por eso hice el artículo. Quise que mucha gente lo conociera. Divulgar estas cosas hace bien al que escribe y al que lee.

  11. Damas Art Says:

    Completamente de acuerdo. La TV se ha estado utilizando, desde sus comienzos, como una forma de “tenernos entretenidos” para no pensar en los problemas reales que acucian el mundo que nos rodea. Sin embargo podría ser una gran herramienta para hacer el bien. Comparto tu artículo en facebook, Alf…¡Me ha encantado!.
    Besos y abrazos miles.
    Bego.

  12. jose mari arana Says:

    LO DIJO GROUCHO: LA TV ES MUY CULTURIZANTE; CADA VEZ QUE LA ENCIENDEN EN CASA, ME VOY A LEER UN LIBRO.

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