MUÑEQUITOS TONTOS

La mayoría de nosotros ha recibido durante su vida una cantidad de regalitos que nunca utilizó. Son pequeños presentes que se hacen con muy buena intención pero que con el tiempo se convierten en una gran molestia.

Estos pequeños elementos van llenando distintos espacios. Al querer sacarlos del paso los vamos poniendo en los lugares más inesperados.

Algunos de estos elementos como jabones o perfumes los vamos utilizando. Otros convenientemente reciclados pueden ser reenviados a otros destinatarios para Navidad o para el Día del Amigo.

No son grandes regalos. No somos políticos ni grandes empresarios con los que algunas personas tratan de quedar bien con la intención de buscar un rédito económico más adelante. Somos gente común que tiene una gran cantidad de amigos de conocidos o de parientes.

Como dijimos anteriormente una cantidad de estos regalos los vamos utilizando pero hay una clase de estos objetos que no son utilizables.

Son los famosos muñequitos de los cuales se ha usado y abusado, como prueba de afecto, en los últimos años.

Patitos, chanchitos, ositos, muñequitas y una completa variedad de pájaros exóticos se van acumulando en los lugares más inesperados. Uno los encuentra en el cajón de la ropa interior, en el botiquín del baño, en el de primeros auxilios, en la cocina, en el placard y en mil lugares más.

Un día decidí poner un poco de orden en mi casa que – dicho sea de paso – está bastante desordenada.

Mi mirada inquisitoria se fijó sobre estos invasores y decidí hacer con ellos un buen escarmiento. Me pareció que como comienzo de mi tarea de limpieza era muy bueno empezar por ese sector.

Por lo tanto, armado de paciencia, tomé una bolsa y los fui poniendo dentro de ella, allí donde los encontrara.

De esa manera me consideré una persona sensata y equilibrada que estaba tratando de poner un poco de orden en su vida.

¡Ya iban a ver esos invasores! Saldrían de mi vida así como habían entrado. Es decir subrepticiamente.

Cuando creí tener una cantidad aceptable comencé a sacarlos poniéndolos en fila.

Como el día era muy agradable decidí salir a dar una vuelta. Ya terminaría de resolver el problema a la nochecita después de la cena.

Ese fue mi error.

Si no hubiera abierto la bolsa me hubiera sido fácil desligarme de ellos pero todos juntos y en fila cobraban otra dimensión.

En hilera y bajo la penetrante luz de un foco, en una habitación casi en penumbras, parecían moverse, hablarme, cobrar vida.

Ya no eran una cantidad de muñequitos incoherentes desperdigados por miles de lugares en una casa que no estaba preparada para ellos. Ya no eran una cantidad de estorbos sino un ejército potenciado por la cantidad y que se oponía resueltamente a su expulsión.

No me lo van a creer pero, en ese momento, la cantidad de muñequitos desvaídos, me pareció bella.

Si hasta la mesa en que los puse en una pieza abandonada del fondo de mi casa, parecía haber sido hecha especialmente para ellos.

Esa cantidad de objetos absurdos y delirantes comenzaron a tomar cuerpo, a tener una razón de ser, un sentido.

Ahora ya me sería imposible tirarlos.

La olvidada pieza del fondo también pasó a tener otra dignidad. Ostentaba en su seno la colección de muñequitos. Convenientemente arreglada pasó a ser la recorrida obligada de los visitantes de la casa.

También el jardín se benefició con la nueva situación. Casi siempre abandonado no pasaba de ser una especie de pequeño potrero con algunas plantas. Pronto se convirtió en una pequeña maravilla cuidado por un experto jardinero que tenía como una de sus prerrogativas contemplar la “exquisita” colección de muñecos y enterarse, antes que nadie, de los nuevos ejemplares que se iban agregando fruto de algún nuevo regalo o de alguno encontrado en algún recóndito lugar que había escapado de la razzia.

Cuando contemplo la colección de muñequitos con su nueva e inesperada dignidad, me parecen ser una metáfora de la sociedad.

Juntos tenemos fuerza, separados somos menos que basura. Si pudiéramos reunirnos, olvidar nuestros egos, solidarizarnos entre todos olvidándonos de las diferencias económicas, sociales, religiosas o raciales, podríamos potenciarnos, adquirir una nueva dignidad.

Esta dignidad nos vendría dada por el aunar criterios e incorporar distintas formas de pensar en beneficio del bienestar común.

Lamentablemente nos encontramos en medio de una sociedad egoísta en la que cada uno trata de satisfacer sus intereses personales sin interesarles los problemas de los demás. Lamentablemente vivimos en una sociedad donde el que tiene mucho quiere tener más sin importarle del que no tiene nada.

Solamente en los momentos de crisis nos acordamos de que los demás son nuestros hermanos como sucedió en el 2001 cuando la clase media se dio cuenta de que los piqueteros eran seres humanos y hasta argentinos como ellos. ¿Necesitamos otra gran crisis para reunirnos y ayudarnos entre todos?

Creo que es algo que debemos pensar y encontrar una respuesta ahora que hay tiempo, ahora que podemos hacerlo. De este reunirnos y encontrar respuestas depende nuestro futuro como sociedad. Quejarse después no serviría para nada. Recordemos el ejemplo de los muñequitos tontos.

¡¡JUNTOS TENEMOS FUERZA, SEPARADOS SOMOS MENOS QUE SERES INDESEABLES Y DESHECHABLES PRONTOS PARA SER ARROJADOS A LA BASURA!!

Cuando iba a tirar este se hizo el ganso

Cuando iba a tirar este se hizo el ganso

Solo somos amigos siglo XIX

Solo somos amigos siglo XIX

Hoy 2- dragones -2

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Duende patagónico

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Cuando iba a tirar a este se hizo el oso

Cuando iba a tirar a este se hizo el oso

Cotesano y campesina made en China

Cotesano y campesina made en China

Todos en patota

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MUÑE QUITOS

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24 respuestas to “MUÑEQUITOS TONTOS”

  1. Vale Says:

    Alfredo, realmente me sorprendio tu blog, me hizo no solo refleccionar sobre muchas cosas sino tambien aprenderlas y apreciarlas, si abria gente que dejase de lado la ignorancia y aprendiera algo de todo esto, seguro uqe seriamos muchos, igual que vos y tus muñequitos (a los que tanto cariño les tenes). Realmente te admiro no solo como profesor sino tambien como un ser querido (abuelito jajaja) que forma parte de mi vida, me hace esos chistes de los que sola yo me rio jajaja.

    Te quiero muchooo muchooo

    Vale (la rompe pelotas) jajaja

    PD: Tu sabiduria me sorprende cada dia mas… 🙂

    • alfredoh Says:

      Valeria: Realmente tus palabras me emocionan. Pongo toda mi alma en las cosas que escribo y me reconforta que lleguen a la gente que quiero. También me hace sentir una gran satisfacción que me digas que formo parte de tu vida. Ante estos elogios me quedo casi sin palabras y solo puedo decirte que ojalá que esta buena onda dure mucho tiempo para beneficio de los dos. Para siempre si es posible. Como dijo Paul Mc Cartney «el amor que recibes es igual al amor que das». Gracias Vale.

  2. Anahi Says:

    Son muy lindos , no los tire . Hay museos para guardar estas cosas .
    Tambien conservo este tipo de recuerdos .
    permitirse el momento y dejarse llevar por el juego .
    reaprender si se puede y si existen las ganas .

    • alfredoh Says:

      Lo que vos decís es justo lo que sentí yo. Esos simples muñequitos juntos eran un espectáculo digo de observar. Por lo tanto me permití guardarlos y hasta exhibirlos con orgullo. No te aflijas porque no pienso tirarlos. Más bien pienso agrandar la colección.

  3. lilen Says:

    es verdad mi casa esta llena de esos muñequitos por todos lados , deberia ordenarlos, pero ahora me da miedo que hagan una revolucion en mi living
    ajjaja no , hablando en serio juntos somos mas y que gran cambio podriamos hacer entre todos no ?

  4. Alan Says:

    Separados podemos parecer muñequitos tontos pero unidos podemos ser fuertes. Unidos para el bien, por supuesto, unidos para realizarnos como sociedad. Todos juntos podriamos aportar ideas y mejorar.
    Eso haria que fueramos una sociedad mejor. Unidos podriamos pedir cosas a los gobernantes. unidos podriamos protegernos

    ¡Muy buen articulo!!

    • alfredoh Says:

      Gracias por tu comentario. Tardo un poco en contestarlo porque a veces me desaliento y pierdo mis objetivos como el de hacer de este blog un sitio grande. Un lugar donde todos estemos unidos por un mundo mejor.

  5. Esther Says:

    Bien yo empezaré por decir que en mi tierra a ese maravilloso ejercito de recuerdos se les llama PONGOS, es una palabra inventada y de uso cumún, no intenten buscarla en el diccionario, no la encontrarán, pero tiene un sentido práctico y es: y dónde PONGO esto ahora?, y dónde PONGO esto después….? Te voy a ser muy sincera cuando empece a leer tu relato y ví como estabas intentando deshacerte de cada uno de tus PONGOS, una gran tristeza me embargo, no me lo podía creer… no te estabas deshaciendo de pequeños monstruos inservibles, sino de pequeños tesoros que albergaban grandes intenciones, el deseos de cada una de las personas que te los fue regalando a lo largo del tiempo de agradarte, hacer denotar su cariño por tí o simplemente entregar un presente a su gran amigo.
    La grandeza de esos objetos no reside ni en su valor económico, ni en su valor estético, ni siquiera en su utilidad, reside en los deseos, las esperanzas y los recuerdos de las personas que te los regalaron, por eso, por separado sólo eran una pieza de un puzzle insignificante para tu vida, pero al juntarlos y completar la escena, tuviste ante tus ojos una vida llena de amigos que siempre sintieron un gran efecto por tí y estuvieron a tu lado en los buenos y en los malos momentos, entonces fue cuando todo cobró sientido… y entonces fue cuando «sentiste» y no digo «supiste» su utilidad. Todos somos piezas de ajédrez en la vida, la mayoría peones, como tus pequeños PONGOS, «PERO YO HE VISTO COMO UN PEÓN DERROTABA A UN REY CON EL SACRIFICIO LA UNIÓN Y EL ESFUERZO DE SUS OTROS COMPAÑEROS», (nunca he pensado que en el ajédrez la pieza más importante del juego sea su Rey, siempre he considerado que un peón vale más que 1000 Reyes, al fín y al cabo son los que determinan la diferencia entre una victoría o una derrota)… así como tus PONGOS derrotaron tu ferrea decisión de deshacerte de ellos «pequeño Rey»… Pero un Rey sabio sabe aceptar, asimilar y aprender una lección cuando se la brinda la vida, y mi «pequeño Rey» supo sacar una maravillosa conclusión y enseñanza de lo que un ejercito de PONGOS es capaz de hacer. Supiste ver más allá, y sacar conclusiones que se ajustaban a la perfección con la vida real, dejaste atrás a tus pequeños héroes para ver al ser humano con sus defectos pero también con sus VIRTUDES, luego sí tenemos que proclamar vencedor a alguien en este maravilloso juego que es la vida, sin lugar a dudas fueron tus PONGOS, tú sólo recogiste su testigo que ha decir verdad ya es mucho, jajajaja. Para tú tranquilidad te diré que mis PONGOS no están expuestos en mi casa, los guardo con mimo y sumo cuidado en sus cajas donde descansan a la espera de que un día sienta nostalgia de mis amigos y les de la luz a cambio de su cariño y esperanzas…

    • alfredoh Says:

      ME GUSTA TU COMENTARIO ESTHER. VEO QUE HAS LEÍDO BIEN EL ARTÍCULO. EN REALIDAD NO ERAN COSAS QUE ME HUBIERAN REGALADO A MÍ DIRECTAMENTE. ADEMÁS ESTABAN EN LOS SITIOS MÁS INVEROSÍMILES Y DOLO MOLESTABAN. YO NO TENÍA RECUERDOS DIRECTOS DE ELLOS Y DE MUCHOS NI SABÍA SU EXISTENCIA. LA TAREA DE DESPRENDERSE DE ELLOS PARECÍA FÁCIL. PERO AL VERLOS TODOS JUNTOS FORMABAN UN SÓLIDO BATALLÓN. SE COMPLEMENTABAN Y TOMABAN VIDA PROPIA. POR ESO DIGO QUE SI LAS PERSONAS SE JUNTARAN TENDRÍAN MÁS PESO CONTRA LAS ARBITRARIEDADES. ME GUSTÓ TU SIMIL CON EL JUEGO DEL AJEDREZ. Y AUNQUE SOY ENEMIGO DE LA MONARQUÍA TAMBIEN ME GUSTÓ QUE ME LLAMARAS MI PEQUEÑO REY. ESO SÍ QUERRÍA SERLO. SALUDOSSSSS!!!!

    • alfredoh Says:

      GRACIAS POR TU COMENTARIO ESTHER. ES BASTANTE COMPLETO Y NOS DEJA UNA IDEA BASTANTE ACERTADA DE TU OPINIÓN. ES EMOCIONANTE RECIBIR NOTICIAS DE TAN LEJOS. PARA TU TRANQUILIDAD TE DIRÉ QUE NO ERAN COSAS QUE ME HABÍAN REGALADO A MI PERSONALMENTE. ESTABAN POR TODOS LADOS Y NO PODÍA EXPLICARME DE DONDE HABÍAN SALIDO NI POR INTERMEDIO DE QUE ACTO HABÍAN LLEGADO HASTA AQUÍ. NO ME REPRESENTABAN UN RECUERDO DIRECTO. PERO CUANDO TERMINÉ DE REUNIRLOS Y LOS OBSERVÉ, ME DI CUENTA QUE HABÍAN ADQUIRIDO MUCHA FUERZA Y NO PUDE DESPRENDERME DE ELLOS. LOS GUARDO AHORA CON MUCHO CARIÑO. POR SUPUESTO NO TIENEN UN VALOR MONETARIO. SOLO SON UN GRUPO DE AGRADABLES MUÑECOS. GRACIAS POR TOMARTE EL TIEMPO DE COMENTAR. BESOS Y ABRAZOS.

  6. carolina Says:

    La unión hace la fuerza. Buena analogía. Todos podemos parecer muñequitos tontos en algún momento de nuestra vida.

    • alfredoh Says:

      Como bien decís «la unión hace la fuerza». La nota de los muñequitos débiles que juntos se hacen fuertes bien podría ser la de nosotros los desunidos que somos barridos por los malvados. Nunca te preguntaste porque pasa esto?

  7. mariano moral Says:

    No hay nada tonto en la vida. Todo tiene su importancia. Unirse no es ninguna tontería.

    • alfredoh Says:

      Gracias por tu comentario Mariano. Esta es una nota que ya puse hace unos años pero todavía tiene validez. Que se una la gente de buena voluntad es algo con lo que sueño todos los días. Como vos bien decís no hay nada tonto en la vida. La maldad triunfa porque está unida. Porqué no se unirá la gente buena? Te dejo esta pregunta. A vos y a todo el quiera leerla.

  8. mariano moral Says:

    Tengo mi propia colección de muñequitos. jajaja. Los fui juntando de lugares remotos y ahora están sobre una repisa. Creo que lucen muy bien.

  9. Lorena Rakos Says:

    Alfredo:
    ¡Qué maravilloso lo que escribiste y qué bonitos muñequitos! No me parece que una gran cantidad de ellos sea algo tonto. Sus colores, sus formas, sus caras, forman un lindo cuadro, a mi criterio, para ser contemplado. Ellos nos acompañan en nuestras vidas, muchas veces, más que quienes nos rodean. Esos MUÑEQUITOS TONTOS pueden estar juntos, sin causar conflictos y quizás hasta con un propósito.
    Con respecto a la unión de personas, esto cada vez es más difícil. Son MUCHAS las diferencias que existen entre éstas y ni siquiera por un objetivo en común logran unirse.
    Si los muñequitos nos pudieran ver pensarían que nosotros somos los TONTOS.
    BESOS

    • alfredoh Says:

      Creo que no puedo agregar nada a tu comentario Lorena. Veo que captaste la intención del artículo y no se te escapó nada de su contenido. Me gustaría que me dejaras comentarios en otros artículos. Saludos y gracias.

  10. Cristina Says:

    Me gustan los muñequitos. estos estan hermoosos.

    • alfredoh Says:

      Me gusta que te gusten Cristina. Es muy lindo verlos a todos ordenados sobre una repisa. Parece que brillaran. Pero cuando estaban tirados por cualquier lugar de la casa parecían oscuros, tristes y prescindibles. Solamente la unión hace la fuerza y esa es la tesis de la nota. Me encantaría que la leas nuevamentey veas ese costado especial de la publicación. Saludos.

  11. clark Says:

    muy lindos estos muñequitos. a veces los colecciono. Pero no siempre

  12. Daniel Bufi Says:

    Hola Alfredo, muy interesante esta nota acerca de los muñequitos, le quiero contar que durante mi infancia, yo me encariñaba mucho con ellos, aunque no tenía una gran colección. Me gustaron mucho los que aparecen en las fotos y es muy posible que ellos nos acompañan en nuestras vidas y pueden estar juntos en nuestras vidas cotidianas, como le digo siempre en sus notas publicadas le deseo lo mejor y nos estamos viendo

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