LA UNIVERSIDAD ARGENTINA ACTUAL

En el diario Crítica del viernes 9 de octubre del 2009 (página 23), apareció un artículo con el título “Universidades argentinas lejos de la cima” donde decía que entre las doscientas principales universidades del mundo no aparecía la UBA nuestra Universidad más reconocida internacionalmente.

Es doloroso admitirlo pero nadie en su sano juicio incluiría a ninguna de nuestras universidades ni siquiera entre las doscientas o trescientas primeras.

Lejos quedaron esas épocas en que nuestros científicos estaban entre los mejores del mundo. En la década del 60 viajaban de los países más avanzados para estudiar nuestros sistemas y adaptarlos en sus tierras.

Famosos fueron los talleres de Sadosky dedicados a las ciencias Exactas. Ni que decir de los famosos laboratorios de los doctores Houssay y Leloir quienes recibieron con toda justicia el Premio Nobel.

La Química, la Física y la Medicina argentinas eran apreciadas en todas partes del mundo y también eran un ejemplo a seguir.

Nuestra manera de ser basada en el sacrificio, en la observación, en el estudio, hacía que nuestras instituciones educativas fueran apreciadas en todas partes del mundo. Nuestros mencionados  científicos, premiados con el Nobel, dan prueba de ello.

Evidentemente ningún otro país de América del Sur nos igualaba al respecto.

Nuestros científicos recorrían el mundo dando conferencias y organizando laboratorios parecidos a los que habían desarrollado en la Argentina.

¿Cómo se pudo llegar a tan gran deterioro que nos hizo pasar de los primeros lugares del mundo –con pocos recursos- a no figurar entre las primeras doscientas universidades del mundo?

La respuesta es fácil: las ideologías.

Cuando Hipólito Yrigoyen prepara la Reforma Universitaria logra un gran adelanto al hacer ingresar a los hijos de la clase media.

A este hecho se lo toma como algo heroico como lo hace Felipe Pigna y otros panegiristas de este acontecimiento.

Pero también tuvo su parte funesta ya que al haber sido hecho utilizando la violencia dio lugar a que bandas armadas procedieran a la destrucción y persecución indiscriminada.

Se rompieron las puertas de entrada utilizando camiones que las destrozaron y se amenazó a los profesores y a los alumnos utilizando rifles y otras armas de fuego.

Estas bandas se apoderaron de las Universidades y no imperó más el saber sino el terror. Los profesores que no demostraran absoluto sometimiento a la causa radical fueron echados sin contemplaciones. La fuerza dominó a la razón.

Esa fue una de las consecuencias más indeseables de la Reforma Universitaria.

Se despidió a notables investigadores por el simple hecho de no pertenecer al partido gobernante. Muchos eminentes profesores fueron expulsados con el pretexto de que pertenecían a la antigua Oligarquía aunque muchos de ellos no poseyeran ni medio metro cuadrado de tierra.

Un ejemplo más de que el fin no justifica los medios.

Este suceso afectó al nivel educativo pero la Universidad se fue recobrando con el tiempo. Las bases eran buenas y el sistema educativo con el tiempo fue rindiendo sus frutos.

Con la llegada de Perón al poder la razzia fue notable. Todos los que no adscribieran al aristotélico-tomismo eran expulsados sin contemplaciones. Se persiguió a todo el que fuera socialista (como es el caso de Mario Bunge), se cerraron las Universidades Obreras y la mayoría de los científicos más acreditados se dirigieron al exilio o se refugiaron en el silencio.

Ese fue el segundo golpe más doloroso que sufrió la Universidad.

Estudiantes que luego fueron personalidades como Osvaldo Bayer decidieron irse del país ya que se negaban a aprender “solo tomismo” según sus propias palabras.

Bueno, lo que sigue ya es muy conocido. Después de un intervalo con Illia viene Onganía que persigue a cualquiera que sea sospechoso de pertenecer a la izquierda o aún al centro, los Montoneros que tratan de apoderarse de todas las Facultades sometiéndolas a un período de absoluto deterioro edilicio y académico, Perón que vuelve a traer a todos los fascistas (Ottalagano, Ivanisevich, etc.) y Videla que arrasa con el saber, el estudio, la Ciencia, la gente, etc.

Hasta la fecha los gobiernos “democráticos” no han hecho nada para revertir el franco estado de deterioro y durante la época de Menem los casos de corrupción con los dineros de la Universidad (curiosamente hechos por un Rector radical) nunca fueron debidamente investigados. Es decir que se aunaron la destrucción y el robo.

Francamente no sabemos como subsiste hasta la actualidad lo que queda de nuestra ex – reconocida y querida  Universidad.

¿Alguien hará algo para frenar este deterioro?

Por el momento a ningún político, ni a ninguna otra persona, parece  interesarle mucho salvar a nuestro alicaído sistema educativo, incluyendo a la Universidad.

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20 respuestas to “LA UNIVERSIDAD ARGENTINA ACTUAL”

  1. FERNANDO Says:

    Comparto la sabias palabras de este blog.Y tambien pienso que las facultades estan cargadas de ideologia sin sentido, con profesores fanatizados de algun personaje historico, sin darse cuenta de que son personas de carne y hueso, con defectos y virtudes, como todas las personas.saludos!segui adelante!

    • alfredoh Says:

      SI, CREO QUE LA IRRUPCIÓN DE LAS IDEOLOGIAS EN LAS UNIVERSIDADES CONSPIRAN CONTRA EL SABER ACADEMICO QUE EN REALIDAD ES LA VERDADERA MISION DE LAS FACULTADES. NO INTERESA EN ABSOLUTO LA IDEOLOGIA QUE PUEDA TENER UN MÉDICO SI NO QUE SEPA ATENDER A SUS PACIENTES, QUE TENGA IDONEIDAD PARA SU TAREA. EN LA ARGENTINA TODOS LOS GOBIERNOS PRIVILEGIARON A LOS QUE TENÍAN SU PROPIA IDEOLOGIA EN CONTRA DE LA IDONEIDAD QUE TUVIERAN PARA DESARROLLAR SUS TAREAS.

  2. nazareno Says:

    no estoy de acuerdo con lo de «las ideologías». no hay asepsia ideologica en ninguna ciencia, por eso no es la ideología, sino la falta de pluralismo y de libertad lo que destruye las condiciones para el conocimiento. tampoco creo que a lo largo del siglo XX haya sido la historia tan nefasta y reivindico absolutamente la reforma del 18. todos los procesos son contradictorios, y los porcesos de popularizacion, amén de integrar a más personas, a veces pierden en calidad. es difícil el equilibrio.
    si estoy de acuerdo que desde onganía la universidad solo fue decreciendo. pero una visión tan esceptica nos pierde los detalles, los ciclos de auge que esta universidad tuvo en el siglo XX. me niego a tirar el bebe con el agua sucia, y a pesar de lo que han hecho las dictaduras y el neoliberalismo con la universidad, la defiendo también como trichera cultural. las cosas malas pueden tener algo bueno, y la universidad argentina, a pesar de las pésimas condiciones, seguirá exportando y produciendo talentos

  3. Alan Says:

    verdaderamente es doloroso admitirlo pero el que visitó cualquiera de nuestras universidades sale el grado de deterioro al que se ha llegado de estar entre las primeras del mundo y haber dado premios nobel, se llego al estado actual.
    Es justo decir que mas molesta es la prepotencia de los profesores hacia los alumnos. se consideran arriba de un pedestal y creen que no deben atender a los súbditos.
    Tambien la cantidad de fotocopias es desmensurada y ademas es un delito que se practica a la vista de todos.

  4. Alan Says:

    TODO ESO HABRÏA QUE CAMBIARLO!

  5. carolina Says:

    Comparto lo que dice la nota. A simple vista y por comentarios de gente que deben sufrir ciertas condiciones debo admitir que es así. Pero también me reservo el derecho a la esperanza. Lo que fue puede volver a ser y aún mejor. Solo hay que ponerle ganas.

  6. mariano moral Says:

    He podido comprobar personalmente el deterioro de las facultades sin excepción. No solo en el aspecto edilicio sino también en el de la transmisión de conocimientos. Las fotocopias reemplazaron la labor del profesor. Deberíamos volver a las explicaciones cara a carta con el alumno, retomar el vínculo personal.

  7. carlos herminio Says:

    Las facultades son todo un tema. Se dice que mejoran todos los dias pero las estadisticas no confirman eso.

  8. mariano moral Says:

    En los últimos años parece haberse detenido algo el deterioro pero la lucha ideológica y política sigue deteniendo el progreso. Profesores eminentes que deben retirarse por decisiones del gobierno. Así no se puede seguir.

    • alfredoh Says:

      La política y los científicos no se llevan de la mano Mariano. Uno no se explica porqué un gran físico o un gran matemático se tienen que retirar por no estar afiliado al partido gobernante. Esto es puro fascismo aunque un gobierno se considere de izquierda.

  9. mariano moral Says:

    No hay una verdadera autonomía en la Facultad. Sigue sujeta a los habituales manejos políticos. Así nada puede mejorar.

  10. clark Says:

    No se mucho de esto. parece que no anda bien la universidad.

  11. Daniel Says:

    Alfredo, opino al igual que otros, que la universidad, ha entrado en decadencia, o para adornarlo más este comentario , yo la llamaría una institución en caída libre.
    Saludos y nos mantenemos en contacto, siempre

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