EL VALOR DE LAS PALABRAS (II)

Hace unos tres o cuatro meses un amigo me llamó la noche de un día domingo y me pidió unas fotos que yo le había sacado a él y a su hija de dos años en una reunión con otros familiares.

Le dije que no había ningún problema, que le grababa un compact porque eran muchas fotos (más de 130) y que las pasara a buscar por mi casa a las 11,30 cuando se iba al trabajo, así se las podía llevar.

Yo no tenía compact pero en mi localidad hay cinco casas que venden compact y todas abren temprano, así que me sobraba el tiempo para comprarlo el lunes a la mañana, grabarlo y dárselo cuando pasara.

Siendo las 8,30 fui a hacer unas compras y luego me dirigí al negocio más cercano que, según el cartel que ostentaba visiblemente en su vidriera, abría a las 9 horas. Me quedé esperando un rato pero viendo que habían pasado 10 ó  15 minutos de esa hora y seguía cerrado me encaminé a otro negocio que estaba a unas cuatro o cinco cuadras.

Llegué al lugar que también decía que abría a las 9 horas pero viendo que no daba indicios de abrir, me dirigí al tercer negocio donde había un cartel que expresaba claramente como hora de apertura las 8,30. Traté de abrir la puerta pero estaba herméticamente cerrada y ya eran las 10 de la mañana.

Sumamente molesto me dirigí al cuarto negocio que tenía un cartel que decía que abrían a las 9,30. Como no daban señales de abrir le pregunté a un vecino a que hora abrían y me dijo que nunca lo hacían antes de las 11 ú 11,30 de la mañana. Le mostré el cartel y sólo se sonrió y se encogió de hombros. Estos dueños tenían el agravante de que vivían en ese mismo lugar por lo que ni siquiera tenían la disculpa de que se vieron obligados a abrir tarde por inconvenientes en el transporte. De cualquier manera el vecino me ayudó. Me dijo que lo comprara en un kiosco que estaba enfrente y que, entre otras cosas, vendían compacts. Lo saludé y le hice caso lo más rápido posible.

Llegué justo para grabar las fotos a las apuradas y dárselas, al muchacho que se iba a trabajar. Todo a pesar de haber salido de mi casa casi con tres horas de anticipación.

Cumplí con mi palabra pero se me abrieron varios interrogantes.

Evidentemente pagué el compact más caro porque no lo compré en un lugar especializado aunque la diferencia fue mínima ya que era una sola unidad. Pero: ¿y si hubiera debido comprar 50 ó 100?

Esta simple anécdota nos demuestra que nadie le da valor a la palabra empeñada por que los cartelitos me indicaban que los dueños de los negocios se comprometían a abrir a cierta hora y alegremente hacían luego lo que se les daba la gana perjudicándonos a todos, no sólo a mí, y contribuyendo al desorden general.

Varias veces, charlando en estos negocios, se criticaba (con justa razón) a los políticos por que decían una cosa y después hacían otra. Pero si gobernaran ellos: ¿las cosas cambiarían? Creo que nó porque si no pueden cumplir ni el simple horario que ellos mismos, libremente, eligieron para poner en un cartel de su negocio, menos van a poder llevar adelante los destinos de un país. Creo que si pedimos cambios tenemos que empezar a cambiar nosotros primero. Creo que si queremos exigir que los demás cumplan su palabra, tenemos que empezar a cumplir la nuestra.

¡¡EL DÍA QUE TODOS COMENCEMOS A CUMPLIR CON NUESTRA PALABRA ES EL DÍA QUE EL MUNDO COMENZARÁ A CAMBIAR Y NO ANTES!!

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31 comentarios to “EL VALOR DE LAS PALABRAS (II)”

  1. Alfredo Felitte Says:

    TERRIBLE, Viejo…muy bueno. Ahora, en vacaciones, pude tomarme el tiempo para leer con tranquilidad y disfrutar de tu Blog, me entretuvo y gusto mucho.

    BUENISIMO!

    • alfredoh Says:

      Alfredito: me da una gran alegría que te gusten las notas que puse en el Blog. También es genial que tengas el tiempo y la tranquilidad para leerlas. A muchas otras personas les gustaron pero me las comentan cuando me encuentran por la calle y no me dejan su opinión al pie del artículo. Me reconforta tener la opinión tuya. Hoy es un gran día.

  2. fer Says:

    Hola!opino que lo que decis en un grave problema que vive toda la sociedad en su conjunto, hablando de tiempos pasados y presentes, que uno desearia que en algun momento se detenga esta trama tan inmoral.Lo bueno seria que cada uno haga una mirada interior,y se fije en que grado perjudica al otro, y a la vida social(que tan dañada esta por los seres humanos); lo malo es siempre pensar que la culpa es del otro. Sin pensar que aveces el criticado no hace lo que se piensa que se hace, o que lo que se critica como malo, lo hace el criticador; callendo asi en un ridiculo que lastima las bases sociales y humanas. Tomar conciencia de este tipo de problemas nos haria mejores personas(si es lo que queremos mejorar, y no pensando en intereses siempre individuales y egoistas).Las cosas no se mide por las palabras solamente (ejemplo:como hacen casi todos los politicos) sino por los hechos.Esta dentro de nuestra capacidad darnos cuenta que tanto daño hacen nuestras acciones(pensamientos,ideologias,valores;etc…).Un gran pais se hace con personas unidas y concientes de que es lo nesesario hacer para una mejor calidad de vida

    • alfredoh Says:

      Fernando: un poco confuso es tu comentario aunque es bueno que me envíes tu opinión. Si cuando hablás del criticador te referís a mí, te aclaro que lo que hago no es una crítia si no que observo como la gente que utiliza las palabras sin darles valor daña el tejido social y deteriora la calidad de las relaciones humanas. Además yo no me pongo al margen de lo que expongo si no que me incluyo cuando digo “EL DIA QUE TODOS COMENCEMOS A CUMPLIR CON NUESTRA PALABRA SERA EL DIA EN QUE EL MUNDO COMENZARA A CAMBIAR Y NO ANTES”. En ese “TODOS” estoy incluído también yo. Los que aspiramos a un mundo mejor deberíamos ser los primeros en cumplir con nuestra palabra o por lo menos hacer todo lo humanamente posible para no defraudar a los demás.

  3. Mirta Says:

    Hola Alfredo, lo que viviste con el compac es exactamente lo que nos sucede a diario con muchisimas otras cosas, casi siempre coincido con tus reflexiones, pero tu relato me hace pensar que también es una cuestión de responsabilidad. Se cumple cuando se es responsable, y se es responsable cuando ha tenido una formación en la familia que haya permitido aprenderlo.
    La palabra empeñada, ¿Por qué ya no tiene valor?, creo porque es muy facil y cómodo decir “Yo lo hago”, “Yo lo consigo”, “No hay problema”, pero luego como no se puede y no se es responsable del compromiso adquirido no se cumple.

    Cómo humilde educadora, creo que tenemos que seguir trabajando con los chicos, enseñar que se puede, y que está bueno cumplir lo que se dice, y que ser responsable no significa ser sumiso, ni obsecuente. Los que podemos prediquemos con el ejemplo, y eso hara que sumen muchos mas a nuestro sueño de recuperar EL VALOR DE LAS PALABRAS.

    BESO GRANDOTE Y ADELANTE!

    • alfredoh Says:

      Estimada Mirta: Me encanta saber que casi siempre coincidís con mis opiniones. Creo que te das cuenta que me guía el interés de vivir en un mundo mejor igual que a vos. Cualquier sociedad basa su accionar en una especie de contrato no escrito donde todos debemos respetarnos. El mal uso que se hace de las palabras o el poco valor que se les da está haciendo que se quiebre a pasos agigantados ese contrato social y sus consecuencias las podemos sentir todos los días. Coincido con vos en que los padres y los maestros debemos dar el ejemplo. Teniendo buenos ejemplos en nuestra infancia y adolescencia es más factible que seamos buenas personas el resto de nuestras vidas. Pero las personas que pusiero esos cartelitos -que nunca pensaban cumplir- son todas mayores de cuarenta años. Ya son responsables de lo que hacen y no pueden escudarse en lo que le enseñaron en su infancia. Ya son bastante grandes como para hacerse responsables de sus vidas. Por eso creo que sería muy bueno que todos los chicos tuvieran tutores que les enseñaran a ser responsables pero los que no recibieron ese buen ejemplo es bueno que recuerden que al no cumplir con su palabra están destruyendo una de las bases en que se sostiene el tejido social.

  4. fer Says:

    respondiendo a lo expuesto por mi persona digo que mi reflexion se a planteado de una forma muy confusa, la verdad que queria exponer una idea que en la practica no fue bien planteada lamentablemente.te aclaro alfredo que cuando hablaba sobre el criticador no me estaba dirigiendo a tu vos, sino que hablaba en general sobre las personas que siempre ven lo malo o los errores en los demas, sin darse cuenta que esos males y errores lo puede comete uno tambien; Mi reflexion propone primero buscar las miserias en uno y de esa forma aprender a superarse y luego ver que miserias hacen los demas.Ejemplo.:no se puede criticar al ladron si uno roba tambien.no hablaba de vos alfredo, mi mensaje fue tan confuso que se mal interpreto.espero este mensaje sea mas claro. eso espero!jaja

  5. Anahi Says:

    No cumplir con la palabra empeñada es una de las cosas que más influye para que la sociedad se vuelva inestable .
    El pacto social que debe unirnos a todos para vivir en armonia se disuelve ante palabras pronunciadas con ligereza sobre temas importantes. Debemos reforzar nuestras palabras con actos para que tengan verdaero sentido .

  6. GERMAN Says:

    Hola Alfredo…. que bueno lo que destacas en el artículo y que bueno también los comentarios. Para mi la palabra tiene un valor enorme y se encuentra ligada a otros conceptos como el de responsabilidad, la madurez y por sobre todo con el registro del otro… el respeto hacia la otra persona y lo mucho o lo poco que uno puede aportar con lo que dice. Muy bueno el blog …. y seguimos en contacto. Un abrazo fuerte.Germán

    • alfredoh Says:

      Germán: me da un alegrón enorme que me hayas mandado un comentario.Sobre todo con la cantidad de cosas que hacés por día y con la llegada de tu próximo heredero. Esto demuestra que para los que uno considera amigos siempre hay tiempo. Además me alegra enormemente que coincidamos en lo que expreso. Me imagino que a través de tu experiencia personal te diste cuenta que la gente que usa sus palabras sin darle valor son las que realmente hacen que el tejido social se convierta en un tembladeral. Suerte que siempre queda gente como vos que honran su palabra y le dan verdader sentido a las palabras. Saludos. Alfredo.

  7. Damián Says:

    Concuerdo con lo de la palabra y con el hacerse cargo de lo que uno hace y/o dice.
    Efectivamente, ese tipo de gente, esos “chantas nacionales”, son nuestros políticos. La gente critíca, pero no ven sus propias conductas, ya que, con eso, se duerme tranquilamente por las noches.

    Ahora, un poco fuera de tema, pero no tanto: Si uno quiere comprar 50 o 100 cd’s el lugar en donde uno debe comprarlo no es en un cyber, sino en una casa de cd’s virgenes, que vende por mayor, además de que, preferentemente, uno debería anticipar la situación y comprar esa gran cantidad de antemano. Quizás es cuestión de no ser tan confiado con ciertas cosas, de no dejarlas libradas al azar o depender de otros con tan poco tiempo (lo que no quiere decir que esté bien que los locales abran tarde o las personas no cumplan con su palabra).

    Saludos.

    • alfredoh Says:

      Evidentemente la compra anticipada de muchos compacts no era el tema del artículo. Pero te lo acepto. jajaja. En realidad hay gente que compra un cd o dos en su vida. Sería innecesario comprar cien.

  8. Damas Art Says:

    La puntualidad es una virtud muy excasa…yo sinembargo la tengo en exceso, siempre llego con mucho tiempo de antelación, jajajjjaa.

    ¡Saludos!

  9. rofal Says:

    El valor de las palabras un tema al que las personas no le dan mayor importancia en estos tiempos. Puede ser que los mensajes y los mails hayan influido en esto. Se los toma como cosas que caducan a los 10 minutos o quizás menos.

    • alfredoh Says:

      Es verdad que los mensajes rápidos y los mails sin importancia hayan disminuído el valor de las palabras. La velocidad atenta contra el afecto. Una actividad muy extendida que dilapida valores y sentimientos.

  10. maia Says:

    la palabra y su valor la palabra y su perdida de valor desde la base de la piramide se observa el deterioro
    de la base a las alturas no se respeta el compromiso
    triste

    • alfredoh Says:

      Es verdad Maia. El valor de la palabra no se respeta en ninguno de los sectores de la escala social. Pero cuando a alguien no le cumplen salen a despotricar sin reparar que ellos hacen lo mismo.

  11. Liliana Cerizza Says:

    Lamentablemente mi conclusión es que, hemos llegado a un límite de indiferencia por el otro, tan pero tan grande, que me lleva a sentir un estado de total falta de ética, códigos, principios y valores morales.

  12. mariano moral Says:

    Un mal endémico en nuestro país. Creo que se podría solucionar pero solo si nos ponemos todos de acuerdo. La “viveza criolla” conspira contra esto

  13. Carlos Herminio Says:

    Las palabras y su valor y el mundo. Todo un dilema.

  14. clark Says:

    la s palabra se dicen y se van. son pasajera s.

    • alfredoh Says:

      Las palabras se dicen y se van. Podés tener razón. Las palabras son pasajeras. También podés tener razón. Pero ¿no te parece que todo sería mejor si respetáramos nuestras palabras??? ¿No sería un mundo mejor??? Pensalo y después me contestás.

  15. Lorena Rakos Says:

    Me encantó tu artículo!! La verdad es que lo que muchas veces criticamos o no nos gusta de los otros es lo que nosotros también hacemos o somos.

  16. Rosana Says:

    Las palabras dejaron de tener valor en nuestra sociedad. Un hecho lamentable.

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