ENEMIGOS DE NOSOTROS MISMOS

 

Hace muchos años, cuando leía historietas del Salvaje Oeste, había una frase que me llamaba la atención. Esta frase se repetía cada tanto y yo no podía comprenderla.

La frase en cuestión era: “dadle a un hombre un metro de soga y se ahorcará solo”.

Me llamaba la atención que se repitiera esto ya que los personajes del Oeste siempre estaban escapando de ese destino siniestro. Muchos personajes importantes se vieron en ese duro trance y se salvaron de milagro.

¿Cómo podía ser que alguien se ahorcara solo? Imposible, desde mi punto de vista.

Muchos años después comencé a comprenderla.

Una vez conocí a un hombre que tenía una sola pierna y me dijo que se la habían cortado porque tenía diabetes. Hablando un día con la mujer me dijo que se la habían cortado por el cigarrillo.

Grande fue mi sorpresa porque siempre que hablé con él estaba fumando. Se lo dije a la mujer que no lo podía creer. Lo hacía a escondidas de ella.

En ese momento comprendí la dichosa frase. Ese hombre se estaba matando a sabiendas con su metro de soga. La soga que la providencia le había otorgado.

A través de la vida conocí gente que se estaba ahorcando con el alcohol o las drogas. Sabían que tenían que parar y no lo hacían.

Yo criticaba a esas personas y siempre pensé que yo no haría eso.

Sin embargo, también lo hice.

Hace más de treinta años me dijeron que era hipertenso. Me dieron un solo remedio y me dijeron que comiera con poca sal.

Hace dos años me internaron de urgencia porque ya no podía caminar y apenas podía respirar. Me salvé con un día de terapia intensiva y once días de internación hasta que me adapté al accionar de los remedios que ya eran seis.

Asustado al principio, juré respetar el tratamiento pero pronto los controles se aflojaron. Comencé a no tomar los medicamentos con regularidad y también a comer comida con sal. Me parecía que no pasaba nada.

Hace unos treinta días me desmayé y una ambulancia me llevó al Hospital más cercano. En ese lugar me salvaron la vida con un desfibrilador. Luego siguieron veinte días de terapia intensiva y cuatro intervenciones cardíacas muy dolorosas. En la última me implantaron un marcapasos. Un aparato que tendré que llevar el resto de mi vida.

Hice lo que critiqué en los demás.

¿Lo seguiré haciendo?

El tiempo dirá si mi arrepentimiento es sincero.

¡¡¡MUCHAS VECES NOS CONVERTIMOS EN LOS PEORES ENEMIGOS DE NOSOTROS MISMOS!!!

Etiquetas: , , , ,

17 comentarios to “ENEMIGOS DE NOSOTROS MISMOS”

  1. Carlos Codina Says:

    Lo siento Alfredo, espero que no tengas que repetir la experiencia nunca más, Animo, un abrazo!

    • alfredoh Says:

      Gracias por tu cálido mensaje Carlos. Toda expresión de apoyo me hace bien en estos momentos. Felizmente me estoy reponiendo aunque me cuesta mucho volver a mis ocupaciones habituales. Espero que todas tus cosas anden muy bien. Saludos.

  2. Sol Antonelli Says:

    Lo siento Alfredo, de más está decir que uno es su propio enemigo ya sea con el tema de las adicciones, los cuidados o las dudas morales que nos generamos… ¿Viste la película “La Ola”? Uno no cree que las cosas puedan volver a pasar y menos a nosotros, pero los humanos somos los únicos que tropezamos reiteradas veces con la misma piedra.

    • alfredoh Says:

      Gracias por tu cálido comentario Sol. Me alegra también que coincidamos. Somos amigos de Facebook hace unos tres años y siempre te sentí como una buena amiga a pesar de no conocernos personalmente. Es terrible pero quizás los enemigos no estén sólo en el afuera. También los tenemos adentro. Quizás el Ego influya en esto. Ví la película “La Ola” y es un gran ejemplo el que mencionás. Algo que no podía suceder y que estuvo a punto de volver a pasar. Me encanta tu comentario y espero seguir comunicándonos. Te mando un gran abrazo.

  3. fer Says:

    Se cosecha lo que se siembra.El que siembra vientos cosecha tempestades.

  4. Raúl Says:

    Hacia rato que no visitaba el blog. Sin duda una nota descarnada donde se admitren errores. Espero que no haya dejado de lado sus sueños.

  5. Raúl Says:

    Los proyectos son buenos para sobrellevar estos momentos.

  6. Rosana Says:

    Algo para leer muchas veces. Porque nos convertimos en enemigos nuestros? Toda una paradoja pero muy real.

  7. Damas Art Says:

    Cuídate mucho, amigo, no tomes sal y haz caso a las recomendaciones de los médicos…te lo dice alguien que no puede dejarse de fumar, jajajaja.
    ¡Así somos!
    ¡Abrazos y deseos de recuperación!
    Bego.

  8. Daniel Says:

    Alfredo, muy interesante este artículo publicado sobre los enemigos, puede ser como dicen en otros comentarios publicados de arriba, que las adicciones puedan convertirse en nuestros propios enemigos.
    Ojalá que nos recuperemos de las adicciones, ya que a veces pueden ser nocivas

  9. Rosana Says:

    A varios de mis amigos que no pueden dejar el cigarrillo y el alcohol le dije que leyeran este artículo. Muchos lo hicieron aunque no sabría decir si lo comprendieron. Es difícil aceptar que muchas veces el enemigo más grande lo tenemos dentro nuestro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: