SOCIEDAD ABIERTA

En los artículos de este blog se habló muchas veces de sociedad abierta. Deberíamos ahora definir con claridad el concepto.

Sociedad abierta es un término introducido por el filósofo Henri Bergson. Según él, este tipo de sociedades tienen gobiernos que son tolerantes y responden a los deseos e inquietudes de la ciudadanía con sistemas políticos transparentes y flexibles. Los órganos del Estado no mantienen secretos entre sí o con el público.

Ni el gobierno ni la sociedad son autoritarios y el conocimiento común o social pertenece a todos. La libertad y los derechos humanos son el fundamento de la sociedad abierta.

Posteriormente, Karl Popper retomó el término en su ensayo “La sociedad abierta y sus enemigos”, elaborándolo en conjunción con una proposición de Bertrand Russell​ y la define como el sistema político en el cual los líderes políticos o el Gobierno son reemplazados sin necesidad de violencia o derramamiento de sangre, a diferencia de las sociedades autoritarias, en las cuales el mecanismo de reemplazo de Gobiernos es la revolución o el golpe de Estado. Adicionalmente, él describe a esa sociedad abierta como aquella en la que los individuos tienen la necesidad de tomar decisiones personales a diferencia de las sociedades tribales o a las dominadas por el pensamiento  mágico o colectivista que tienen un camino marcado del cual no se pueden apartar.

En la visión de Popper, las sociedades tribales y colectivistas no distinguen entre las leyes naturales y las costumbres y, en consecuencia, no es probable que los individuos desafíen o cuestionen leyes o costumbres que ellos consideran tienen una base sagrada o natural. Así, los comienzos de una sociedad abierta se enmarcan en la observación de una distinción entre las leyes naturales y las hechas por el hombre y el consecuente incremento de la responsabilidad personal y la necesidad de responder moralmente por las decisiones (nótese que Popper no ve esa situación incompatible con las creencias religiosas (Op. cit. capítulo 5, parte III). Popper añade que tanto el individualismo como la crítica social y el humanitarismo (la doctrina de que el deber de los individuos es promover el bienestar humano) no pueden ser suprimidos una vez que la gente se hace consciente de ellos, y que, por lo tanto, es imposible imponer una «sociedad cerrada».

A pesar que para algunos el concepto de Popper es epistemológico más que político, se puede sugerir que Popper buscaba explorar (de acuerdo con la visión de Russell) las consecuencias de desarrollos en la teoría de adquisición del conocimiento científico tanto para las ciencias sociales como para la organización política de la sociedad. Popper consideraba que los científicos sociales no habían comprendido el significado y naturaleza tanto del fascismo como del comunismo, debido a que esas ciencias se basaban en aproximaciones falaces a la obtención de conocimiento. Por supuesto que esas falacias radicaban en el Historicismo en que ambas se basaban y que ya tratamos en un artículo anterior.

Podemos decir entonces, que la característica central de una sociedad abierta es la manera «transparente» y racional con la que el conocimiento común se obtiene, se elabora y se transmite. Y también de las características que un acceso general y libre a ese conocimiento, demandan o imponen a una sociedad a fin de perpetuar ese proceso.

De acuerdo con Popper, la característica central del conocimiento humano es que éste es provisional y falible, implicando que la sociedad debe estar abierta a puntos de vistas alternativos. Consecuentemente, una sociedad abierta está asociada con el pluralismo religioso y cultural. Por el contrario, el totalitarismo obliga al conocimiento a ser político, lo que hace imposible una actitud crítica y lleva a la destrucción del mecanismo de perpetuación o repetición mencionado.

Adicionalmente, una sociedad abierta está siempre dispuesta a mejoras o reformas, debido a que el conocimiento nunca llega a ser completo o final, sino que por el contrario, está en constante desarrollo. Si una sociedad pretende que el conocimiento sea cierto y absoluto la obligaría a tratar de llevar a cabo tentativas de imponer una versión de la verdad por sobre otras. Tales sociedades se cierran a la libertad del pensamiento.

En contraste, en una sociedad abierta cada ciudadano necesita involucrarse en la práctica de la crítica (criticismo), lo que demanda libertad del pensamiento y expresión, junto a un aparato legal y cultural que facilite ese ejercicio.

Las democracias son ejemplos de sociedades abiertas. Dictadurasteocracias y monarquías autocráticas son ejemplos de sociedades cerradas.

El humanitarismo, la búsqueda por la igualdad, las libertades políticas y el uso de la razón son parte fundamental de una sociedad abierta. Tales condiciones fueron ya reconocidos por Pericles de quien se dijo (en su oración fúnebre): «Nuestra administración favorece a la mayoría y no a la minoría: es por ello que la llamamos democracia. Nuestras leyes ofrecen una justicia equitativa a todos los hombres por igual. . . pero esto no significa que sean pasados por alto los derechos del idóneo. Cuando un ciudadano se distingue por su valía, entonces se lo prefiere para las tareas públicas, no a manera de un privilegio, sino de un reconocimiento de sus virtudes y en ningún caso constituye obstáculo la pobreza… La libertad de que gozamos abarca también la vida corriente… pero esa libertad no significa que quedemos al margen de las leyes. A todos se nos ha enseñado a respetar a los magistrados y a las leyes y a no olvidar que debemos proteger a los más débiles. Y también se nos enseña a observar aquellas leyes no escritas cuya sanción solo reside en el sentimiento universal de lo que es justo…»

Popper ve esa concepción como favorecida por desarrollos socio-económicos (tales como el contacto con otras culturas lo que facilita la percepción de alternativas a «soluciones únicas») y amenazada por la existencia de élites que buscan perpetuar una situación que se ve como natural (en el sentido que a nadie se le ocurriría cuestionarlas) en la sociedad cerrada. Aparecen así esclavoscastas, etc. Otra amenaza es el sentimiento de ruptura o inseguridad producto de la decadencia de la sociedad tribal, lo que da origen a propuestas tanto utópicas como reaccionarias: «El primero que mencionó la revolución social y la lucha de clases fue Heráclito. Este filósofo racionalizó su sentimiento de deriva, desarrollando la primera ideología antidemocrática y la primera filosofía historicista del cambio y el destino. Heráclito fue el primer enemigo consciente de la sociedad abierta»​ Un pensador antagónico posterior, notable por su influencia a través de Hegel fue Platón, quien abiertamente justifica la dictadura a fin de obtener ciertos objetivos sociales.

Hegel y Platón serán tema de estudio de otro artículo de este blog. Por ahora nos basta determinar lo que es una sociedad cerrada con base en el autoritarismo  y una sociedad abierta basada en la democracia.

Por lo que podemos ver Cuba, China, Rusia, Corea del Norte, Venezuela y todos los países que sean teocracias como Irán o Arabia Saudita no entrarían dentro del tipo de sociedad abierta.  En estos países no hay un periodismo independiente ni se publican los actos de gobierno que además son el resultado de consultas secretas entre un grupo de personas que son menos del 10% de la población. También se encarcela a opositores sin juicio previo.

En la sociedad abierta no se da ninguna de estas características.

Creo que queda claro en qué consiste una sociedad abierta y por lo tanto también en qué consiste una sociedad cerrada. Desde ya tengo que aclararles mi preferencia es la de vivir en una sociedad abierta aunque en el mundo actual cada vez avanzan más las sociedades cerradas que hasta son elegidas por el voto de los ciudadanos.

¿A usted le gustaría más vivir en una sociedad abierta o cerrada?

Espero sus comentarios.

Gracias.

12 respuestas to “SOCIEDAD ABIERTA”

  1. Daniel Bufi Says:

    Hola Alfredo, muy interesante esta última nota que usted publicó en su sitio y la verdad que estoy muy de acuerdo cuando dice que la sociedad abierta es sinónimo de democracia o de gobierno tolerante, cuyos fines o sistemas políticos son transparentes y flexibles sin dejar de lado la libertad y los derechos humanos, cuando se cita al filósofo Henri Bergson.
    Para ir cerrando yo defiendo la sociedad abierta, en todos sus niveles y puntos de vista, esa es mi opinión, le deseo lo mejor y nos estamos hablando a la brevedad, hasta pronto.

    • alfredoh Says:

      Gracias por tu comentario Daniel. Me gusta que te haya resultado interesante el artículo.
      La Democracia es algo que no debemos perder. El sistema democrático y todo lo que representa. La igualdad ante la ley y la igualdad de oportunidades. Hay gente que piensa que hay que tener un líder y sólo obedecer sus órdenes. De esa manera se perdería el concepto de tolerancia como bien decís.
      Espero que nos sigamos conectando e intercambiando opiniones.
      Abrazo.

  2. fer Says:

    No es ni una cosa ni la otra.Estas ideas esta fuera de epoca.No se adaptan a la actualidad.Es una vision anticuada y Racionalista erronea.Pienso deberia haber sociedades mixtas.O quizas una superacion de estas dos visiones.Ya no es todo blanco o negro.Esta mirada tuya es una mirada Racional.Una mirada superadora seria una mas practica.Desde mi punto de vista obviamente.

  3. Mariano Moral Says:

    Muy clara la nota. Deja dos posiciones contrarias bien expuestas. Hay países que eligieron una y países que eligieron otra.
    En casi todas las naciones del mundo se ve a la sociedad dividida entre ambas. Muy interesante y da mucho para pensar.

    • alfredoh Says:

      Me gusta que te haya parecido clara la nota. Como se puede ver son posiciones irreconciliables. Aunque la abierta es la que ha luchado la humanidad durante tuda su existencia, hay algunos que preferirían su opuesta. Es decir que privilegian el dogmatismo.

  4. Marmol Says:

    Me olvidé de comentar que es un acierto citar a Karl Popper y a figuras de la antiguedad como Pericles, Platón y Aristoteles. También me sorprendió la mención a Henri Bergson y Bertrand Russell. Le da más autoridad a la publicación.

  5. rosita Says:

    AUNQUE SERÍA LO ACONSEJABLE NO PARECE QUE EL MUNDO SE ENCAMINE HACIA UNA SOCIEDAD ABIERTA.

  6. rosita Says:

    Ni siquiera en EE UU la democracia más vieja del mundo. Donald Trump está tratando de terminar con la prensa independiente con sus descalificaciones inadmisibles. También quiere cambiar la Constitución para poder ser elegido indefinidamente. O suspender las elecciones.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: