EL HOMBRE BUENO Y EL DÉSPOTA

Cuando una persona buena se encuentra con un déspota comienza a buscarle justificaciones a las acciones de éste.

Aparecen en su cabeza expresiones como: “Ah pobrecito, se sintió agredido por cosas que le hicimos, sin darnos cuenta, claro” O algo parecido a: “No nos dimos cuenta que lo hacía por el bien de todos”.

Cuando las cosas se ponen un poco espesas, con agresiones incluidas, aparecen expresiones como: “Es un poco excesivo en todo lo que dice, pero si accedemos a sus pedidos se quedará tranquilo. Seguramente ya no pedirá más nada”

Esto es un error. Miremos el ejemplo de Hitler. Hacerle concesiones no tranquiliza al déspota porque lo que quiere es hacer siempre su voluntad. Lo que quiere es humillar al otro. O a los otros si es posible. Mientras el hombre bueno trata de vivir en paz con todos y piensa que el aceptar una de estas presiones resuelve el problema el agresor o toma como un triunfo. Que se acceda a sus pedidos alienta a la persona despótica a seguir pidiendo cosas. Creo que la persona despótica es un verdadero psicópata. No sabe de buenos sentimientos, ni de amistad, ni de cariño ni de paz.

¿Cuántas veces retrocedemos ante un déspota para gozar de un momento de paz? ¿Cuántas veces aceptamos para dejar de sentir presión?

Pero esto no es solución. En muy poco tiempo nos daremos cuenta y veremos que retrocedimos mucho mientras el despótico avanzó sobre nosotros. Además se siente con derechos adquiridos.

Tengo que advertir que estos monstruos suelen ser “amigos” o fingen serlo. También los encontramos entre los compañeros de trabajo, la familia, los hijos y, ni que decir, de los políticos. El problema que traen estos últimos es que desarrollan su horrible misión a gran escala. Dejan miseria, desfalcos, robos, hambre y cosas por el estilo.

El manipulador te puede hablar de empatía cuando necesita algo pero una vez que lo consigue nos damos cuenta que este concepto está muy lejos de sentirlo. Es básicamente egoísta y no le interesa quién salga perjudicado. Siempre se negará a ayudar a alguien o darle de comer a un hambriento o una simple propina a un mozo que lo atendió en un Bar. “La empatía bien entendida empieza por mi” parece decir, lo que contradice claramente el espíritu de la palabra. En realidad la empatía bien entendida dura las 24 horas del día. Lo mejor que se puede hacer con este tipo de personas es escaparle, olvidarse que existen y no darle oportunidad de practicar sus malas artes.

Debo aclarar que el manipulador puede ser hombre o mujer. También que no interesa su edad. Puede ser un niño de corta edad o un adolescente o un adulto.

Cuántas veces hemos entrado en una casa donde un niño o niña pequeña tienen a todos dominados a todos los demás integrantes de la familia. No comen si no le comprás un juguete o quieren la última  Play Station. Me imagino que habrán visto o sufrido casos parecidos. Por lo tanto no es cuestión de sexo ni de edad. Es una actitud ante la vida que el manipulador no va a cambiar.

Si el manipulador ve que te apartas de él y lo rehúyes va a tratar de acercarse. Va a tratar de ponerse meloso y decirte, si le das oportunidad, que siempre fuiste casi un padre para él, que no olvida todo lo que te debe, etc. etc. Este es el momento álgido de la situación.

El hombre bueno siempre quiere quedar bien con todos, lo que es un error. Si acepta las disculpas, que parecen sinceras, se acercará y en poco tiempo volverá a sentir las mismas vejaciones y los mismos desprecios.

¿Alguna vez se encontró usted en una situación parecida?

¿Le dio incontables oportunidades a un manipulador?

¿Está pasando en estos momentos por una situación parecida?

Bueno, si es así me gustaría que me lo hiciera saber y que me dé su opinión al respecto.

Espero sus noticias.

Gracias.

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10 respuestas to “EL HOMBRE BUENO Y EL DÉSPOTA”

  1. Daniel Bufi Says:

    Hola Alfredo, recién leo su última nota publicada en el sitio web y comparto la idea o la situación planteada cuando se nombra a la persona despótica y en su caso si se le pueden encontrar justificaciones para su comportamiento en la vida cotidiana.
    Lo mismo la circunstacia cuando alguien va a una propiedad ajena y tiene que adaptarse a las actitudes de niños en el momento que quizás ni siquiera van al jardín de infantes, en un palabra para ser más concreto, dan mucho trabajo y los padres no pueden controlarlos.

    • alfredoh Says:

      Gracias Daniel por mandar tu comentario.
      Es bueno que ubiques el problema en su contexto. Verdaderamente es un problema de la vida cotidiana. Por eso todos lo sufrimos y conocemos a los personajes.

    • alfredoh Says:

      La de los niños es una situación que todos hemos sufrido. Y creo que es un problema muy actual el de los niños manipuladores. Se abusan del hecho de que los padres tratan de conseguir su cariño. Tu observación es muy pertinente. Te agradezco que leas bien el artículo porque vivimos en una época dode todo el mundo safa con un «me gusta» y no les interesa lo que dice el texto.

  2. Daniel Bufi Says:

    También quiero resaltar la figura de los manipuladores, por lo general, son personas que creen o les gusta manejar la vida ajena y piensan que tienen todo el control de la situación, a mí me ha pasado y por eso muchas veces traté de alejarme de esa persona para no seguirle la corriente, como tampoco estoy de acuerdo en la figura de hombre bueno, que siempre quiere agradar a todo el mundo, pareciera que no conociera o no supiera que las personas no son perfectas, es como una balanza, como si dijéramos premios por un lado y castigos por el otro.
    Le deseo lo mejor y nos hablamos a la brevedad

    • alfredoh Says:

      Me parece muy apropiado que hayas encontrado dentro de tu vida personal situaciones como las que describe el artículo. De otra manera parecería que es algo solamente teórico.
      Pero todos hemos sufrido situaciones parecidas.
      Te alejaste de esa persona. Evitaste el contacto. Es la única manera de evitar este contacto nocivo.

    • alfredoh Says:

      El hombre bueno es la víctima ideal del manipulador. Éste individuo sabe que el bueno trataré de no estar peleado con nadie.Sabe que si insiste va a encontrar la oportunidad de seguir manipulando. Es genial que fuiste al meollo del asunto para poder comentarlo.
      Nos seguimos comunicando.

  3. fer Says:

    Seguis educando futuros abogados?

  4. Marmol Says:

    Hola Alfredo. Terminé de leer por cuarta vez tu artículo y me deja la misma sensación que los anteriores. Primero empiezo con desconfianza como es lo normal. Y luego voy descubriendo coincidencias hasta llegar a la conclusión de que es lo que hubiera escrito yo. Si tuviera tu habilidad. Y tu claridad por supuesto.
    Todos nos hemos topado con personas como las que vos describís y hemos tratado de decirle todo que si para que deja de atacar o agredir. Pero eso es lo peor que se puede hacer con un manipulador. Esa actitud lo convencerá de que puede seguir insistiendo y denigrando a los demás. Muy buen artículo.

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