ALAN SOKAL Y EL ESCÁNDALO

Alan David Sokal (Boston24 de enero de 1955) es un científico estadounidense, profesor de física en la Universidad de Nueva York y de matemáticas en el University College de Londres. Obtuvo un doctorado en Física en la Universidad de Princeton en 1981 y enseñó matemática en la Universidad Nacional de Nicaragua donde fue expulsado por la presidenta Violeta Chamorro (no sandinista). Se define a sí mismo como una persona con ideas políticas de izquierda. Su vida transcurría plácidamente entre sus actividades científicas y la publicación de artículos de divulgación en prestigiosas revistas especializadas hasta que se le ocurrió hacer una pequeña broma. O grande, según como se la mire.

En 1996 para comprobar la rigurosidad científica de la prestigiosa revista Social Text envío una contribución plagada de ridiculeces y frases sin sentido al que denominó «Transgredir los límites: Hacia una hermenéutica transformadora de la gravedad cuántica”. Entre sus barrabasadas la publicación sostenía la asombrosa tesis de que la gravedad cuántica era un constructo social; es decir, que la gravedad existe solamente porque la sociedad se comporta como si existiera, por lo tanto si no se creyera en ella no tendría efecto. Algo sin sentido evidentemente.

Grande fue su sorpresa cuando la revista publicó todo sin hacerle ninguna objeción.

Para cubrirse ese mismo día reveló el engaño en otra revista llamada “Lingua Franca” citando, entre otros, a Noam Chomsky para plantear que las ciencias sociales no siempre basan sus trabajos en la razón. Sokal sostuvo que la motivación de su broma fue «defender a los científicos y académicos de izquierda de un segmento de sí misma muy de moda».

Comprobó así que la publicación posmoderna Social Text publicaría cualquier contribución que «adulara las preconcepciones ideológicas de los redactores».

Que una publicación científica acepte cualquier artículo por ridículo que sea mientras el redactor sea de izquierda es algo intolerable y el desprestigio de la revista fue enorme.

A pesar de las reacciones de los filósofos posmodernos (Derrida, Althuser, Roland Barthes, Foucault) que se sintieron descubiertos, Sokal y Jean Bricmont publicaron en 1997 un libro llamado “Imposturas Intelectuales” que fue todo un éxito y tuvo gran cantidad traducciones. Como fue escrito en francés se tradujo al inglés, al español, al alemán, al catalán, al coreano, al holandés, al húngaro, al italiano, al japonés, al polaco, al portugués y al turco.

Básicamente Sokal y Bricmont sostienen que determinados intelectuales «posmodernos», como Lacan, Kristeva, Baudrillard y Deleuze usan repetida y abusivamente conceptos provenientes de las ciencias físico-matemáticas totalmente fuera de contexto sin dar la menor justificación conceptual o empírica, o apabullando a sus lectores con palabras «sabias» sin preocuparse por su pertinencia o sentido, y negando la importancia de la verdad. Además, el ensayo incluye una dura crítica al relativismo epistémico, corriente académica posmoderna que considera que la verdad o falsedad de una afirmación depende de un individuo o de un grupo social y que considera a la ciencia «un relato más».

Esta “travesura” y el éxito del libro dieron a Sokal un gran prestigio intelectual y pusieron al descubierto las imposturas de los filósofos posmodernos.

En un artículo del 2017 un espectador, que tiene un blog, dice que Sokal: “siempre se ha interesado por los aspectos filosóficos vinculados a las ciencias naturales. De hecho, su conferencia de ayer titulada Qué es la ciencia y por qué debe importarnosno era una conferencia sobre física, sino sobre filosofía de la ciencia. Su contenido no era precisamente muy actual -como él mismo explicó al final- ya que se trataba de una conferencia pronunciada en 2008. En todo caso, en estos años no parece haber cambiado de opinión acerca de lo que entonces dijo y, sobre todo, tuvo la inestimable deferencia de intervenir íntegramente en un claro español, tanto en la exposición como en el turno de preguntas.

La tesis fundamental defendida por Sokal es que los valores epistémicos propios del método de las ciencias empíricas deberían ser el modelo de racionalidad de todo discurso que aspira a ser auténtico conocimiento. De ahí su rechazo al constructivismo extremo de la filosofía postmoderna, a las pseudociencias -como la homeopatía- y a la religión”

Creo que es una buena acotación para terminar el artículo.

Espero que les haya gustado y gracias por leerme.

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13 respuestas to “ALAN SOKAL Y EL ESCÁNDALO”

  1. Daniel Bufi Says:

    Hola Alfredo, recién me encontré con este nuevo artículo publicado sobre el físico y científico Alan Sokal y quiero comentarle que recién me entero de lo que sostenía acerca de las leyes de la gravedad cuántica argumentando que era un constructo social, ahí llegué a la conclusión que me parecía un pensamiento sumamente retrógrado, es como si dijéramos que la gravedad no existe, más allá que él quiso hacer una broma, ya que él se define como un hombre de izquierda.

    • alfredoh Says:

      Es como vos decís Daniel. Él era un científico de izquierda y le molestaba que la izquierda aceptara cualquier estupidez (sin ningún tipo de crítica) si la decía alguien de esa tendencia.
      Hizo un informe lo más disparatado posible y lo presentó en una revista de ciencia considerada muy seria. Al ver que se lo publicaban sin poner ningún reparo demostró que en la ciencia había ideologías aceptadas y otras no.

    • alfredoh Says:

      En la ciencia no puede haber ideologías. La ciencia es totalmente objetiva y no se puede permitir que se deformen las verdades científicas según quien las dice.
      El agua, según los principios de la Química, está formada por 2 átomos de hidrógeno y uno de oxígeno y eso no cambia aunque seas de derecha , de centro o de izquierda.
      ¿No te parece?

  2. Daniel Bufi Says:

    También quiero señalar, cuando cita a Jean Bricmont y que tanto este como Sokal mencionan a ciertos intelectuales posmodernos como por ejemplo a Lacan, Kristeva o Baudrillard, entre otros conocidos teniendo como objeto enloquecer a los lectores con palabras, si podemos calificarlas como «sabias» sin exhibir el sentido o negando la verdad o la realidad.
    Por último parece ser que la travesura de Sokal, lo convirtió en alguien prestigioso debido al éxito del libro que publicó.
    Como le digo siempre, sus artículos son muy interesantes y nos estamos comunicando en cualquier momento

  3. Marmol Says:

    No conocía a este filósofo o científico o ambas cosas. Creo que alguna vez lo oí mencionar pero no sabía de quién se trataba.

  4. Marmol Says:

    Enfrentarse a los posmodernos hace ya muchos años no le debe haber sido fácil. Los dejó al descubierto y eso es algo que esos mentirosos seriales que se creen dioses no perdonan fácilmente. Me hubiera gustado verlos cuando lo leían. Jajajaja.

  5. rosita Says:

    Esta nota si que es una sorpresa. Lo que hizo este hombre no tiene precio.
    Se jugó dejando al descubierto a los posmodernos en la época de su mayor esplendor.
    Un aplauso para él..

  6. rosita Says:

    No sería bueno saber quienes reaccionaron?
    Creo que sería muy interesante.

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